BUENOS AIRES (AP). La ciudad desierta se volvió una ruidosa fiesta celeste y blanca luego que Argentina selló su pase a los octavos de final del Mundial al vencer el martes 2-0 a Grecia, y por primera vez se escuchó con fuerza un cántico: "¡Vení, vení cantá conmigo que de la mano de Maradona todos la vuelta vamos a dar!".
Argentina terminó líder en su zona y jugará en la próxima ronda ante México, reeditando el duelo que mantuvieron hace cuatro años en el Mundial de Alemania. Pero los argentinos tienen el ánimo por las nubes y ya sueñan con la final.
"Este año va a ser nuestro y vamos a llegar hasta el final", dijo Valeria Mondino, de 35 años, una de las tantas mujeres a las que les preocupa el fútbol sólo cuando se juega el Mundial. "Es nuestro año".
"Yo tengo mucha fe. Una cosa es tener fe y otra cosa tener un buen equipo. En este caso, tenemos las dos cosas", acotó Walter Deonicio, de 24 años, estudiante de comunicación social.
En los habituales puntos de encuentro para los festejos futbolísticos de cada rincón del país los fanáticos coincidieron en un mismo canto, que hasta ahora había sido exclusivo de unos pocos incondicionales del técnico: "que de la mano de Maradona todos la vuelta vamos a dar".
"Tenemos fe en Maradona y el equipo viene bien armado", opinó Roberto Carlos, un empleado público de 38 años.
El habitual movimiento en el centro de la ciudad quedó reducido a unos pocos turistas ajenos a la pasión por el fútbol y a autobuses públicos vacíos. El silencio se quebró con el festejo de los goles, en especial el de Martín Palermo, el veterano goleador de Boca Juniors respetado por todas las hinchadas.
"Cuando entró Palermo fue bárbaro (excelente). Todo el mundo sabe que cuando entra Palermo hace un gol", destacó Mónica Villamayor, de 49 años, ama de casa.
Aunque breve, la historia de enfrentamientos entre argentinos y mexicanos ha dejado tela para cortar, con saldo favorable para los sudamericanos. Por tratarse de un Mundial, el más recordado fue hace cuatro años cuando un zapatazo de Maxi Rodríguez en tiempo suplementario le dio a Argentina el pase a los cuartos de final en Alemania.
"Vamos a ganar fácil a México por 2-0", vaticinó Hernan Rubinsky, 28 años, profesor de educación física.
FUENTE: Agencia AP

