Fútbol Fútbol -  25 de junio de 2010 - 18:00

Mundial: Uruguay, ¿regreso a 1950?

PORT ELIZABETH, Sudáfrica (AP). En 1950, Uruguay ganó su último Mundial. En 2010, una nueva generación de futbolistas tiene enamorado al paí­s.

Pero el técnico Oscar W. Tabárez no quiere mirar atrás.

"Serí­a una irreverencia compararnos con lo que ellos (selección de 1950) lograron. Así­ que me quedo con la idolatrí­a a los campeones", dijo el viernes Tabárez. "La historia hay que dejarla quieta".

El entrenador uruguayo es consciente de las expectativas, de la locura desatada. La selección celeste se medirá el sábado con Corea del Sur en segunda ronda tras una brillante fase de clasificación, en la que finalizó primera del Grupo A por delante de México, los anfitriones Sudáfrica y Francia.

"Nos llegan noticias de cómo esta la gente", aseguró Tabárez. "Se ha generado una relación entre el plantel y la gente, porque se siente representada".

Si vencen a los surcoreanos, Estados Unidos o Ghana aguardan en los cuartos de final. Un camino hacia las semifinales limpio de la habitual aristocracia de los mundiales.

"Para mi sigue siendo una gran sorpresa la eliminación de Italia y Francia, los finalistas de 2006", recordó. "El Mundial que se está disputando no asegura nada. Los tí­tulos nobiliarios se terminan cuando el árbitro inicia el partido".

Lo sabe bien Uruguay. En 1950, dio la sorpresa al imponerse a Brasil en su propia casa, en el mí­tico Maracaná. En aquel equipo jugaban históricos como Roque Máspoli, Matí­as González, Schubert Gambetta y Juan Alberto Schiaffino.

"Hablar del 50 para los uruguayos y para mí­, que lo tenemos allá arriba...", explicó Tabárez. "Yo tení­a tres años y toda mi niñez oí­a hablar de esos grandes campeones".

Después llegó una larga travesí­a en el desierto. En 1970 se jugaron las semifinales, pero Uruguay finalizó en cuarto lugar.

Hoy, en Sudáfrica 2010, Uruguay se llama Diego Forlán, Luis Suárez, Diego Lugano. Futbolistas consagrados, mezclados con jóvenes debutantes en los mundiales.

"La plantilla está motivada y tiene ilusiones", dijo el técnico. "No les parece mentira estar en un Mundial ni ganar partidos en un Mundial".

"Pero no hasta el punto de perder de la cabeza. Nos defendemos de esas cosas", añadió.

A pesar de las buenas sensaciones, Tabárez se ha cuidado mucho de no inflar el globo. El equipo está fuerte, pero quiere alejarse de toda presión.

"Estamos involucrados en esto, aunque nos hemos cuidado mucho de que no haya un exceso de presión", concluyó el entrenador. "Pero no renunciamos a nada".

FUENTE: Agencia AP