La checa Petra Kvitova señaló que fue "doloroso" caer con Naomi Osaka este sábado en la final del Abierto de Australia, pero añadió sentirse ganadora, tras reponerse al ataque con cuchillo que sufrió hace poco más de dos años.
Kvitova volvió al máximo nivel poco más de dos años después de resultar herida de gravedad en su mano izquierda durante un asalto a su casa. La agresión la mantuvo seis meses fuera y puso en grave riesgo su carrera. Los médicos le dieron un 10% de posibilidades de volver a su mejor forma.
"He pasado por muchas, muchas cosas, alguna no muy buenas", declaró la doble ganadora de Wimbledon (2011 y 2014), que cedió por 7-6 (7/2), 5-7, 6-4 en 2 horas y 27 minutos.
"No pienso que jugara muy mal, pero quizás debería haber sido más agresiva en uno o dos intercambios", analizó.
La final puso fin a una racha de 11 victorias consecutivas para la checa, incluyendo el título en Brisbane, una espectacular racha para lo que calificó de "segunda carrera" -tras el ataque-.
"Me siento genial, estoy jugando un gran tenis, no creo que pudiera imaginar que podría jugar así de nuevo", añadió.
FUENTE: AFP




