El mal crono de su gran rival, el estadounidense Bode Miller, hizo creer en Noruega que su gran estrella Aksel Lund Svindal pudiese dar al país nórdico su primer título olímpico en descenso, pero el mejor esquiador de la actualidad falló, con lo que continúa la maldición noruega en esta disciplina.
Svindal llegaba a Sochi como vigente campeón del mundo en la prueba reina del esquí alpino, subido al podio en todas las pruebas de la Copa del Mundo disputadas esta temporada.
Pero unas curvas mal negociadas llevaron el estupor a un país que madrugó el domingo para ver la coronación de Svindal, de 31 años, que acabó decepcionada con el cuarto puesto final de su esquiador.
"He cometido demasiados errores, sobre todo en la parte central, donde he perdido demasiado" tiempo, analizó Svindal en el canal TV2 de la televisión de su país. "Era en esa parte central donde tenía que tratar de ir rápido (...) pero he cometido errores", insistió, calificando su cuarto puesto como "amargo".
Su fracaso alimenta la 'maldición noruega' en el descenso. Noruega es el país con más medallas en unos Juegos Olímpicos de Invierno (con 303 antes de Sochi), pero nunca ha llegado a ganar el descenso alpino.
Al menos en cuatro ocasiones en los últimos 20 años, sus esquiadores se han tenido que conformar con la plata, a menudo por márgenes de tiempo ínfimos. Hace cuatro años, en Vancouver, el mismo Svindal se quedó a siete centésimas del ganador, el suizo Didier Défago. En Lillehammer-1994, Kjetil André Aamodt no pudo llevarse el oro en su casa al quedar a cuatro centésimas de la victoria.
La venganza de Jansrud
"Skaardal, Kjus, Aamodt, Svindal y Jansrud. Quizá el mejor quinteto de todos los tiempos. Pero todos han sucumbido a la maldición del descenso", constató el seguidor Svein Erik Evense en Twitter.
Como premio de consolación, Noruega puede contentarse esta vez con el bronce de Kjetil Jansrud, que hace sólo un año se rompió el ligamento de su rodilla izquierda tras una caída. "Estoy orgulloso de lo que hoy he conseguido. Los que están delante de mí son mejores", admitió el esquiador, de 28 años, al canal TV2. "Ha llevado mucho tiempo, muchos entrenamientos, de reeducación y de descensos insípidos", añadió. "Denme un año más y seré aún mejor".
El tabloide noruego Dagbladet titulaba "La dulce venganza de Jansrud" y TV2 destacaba en su pagina web "De la mesa de operaciones al bronce olímpico".
Sorprendentemente, el título del descenso fue para el austriaco Matthias Mayer, por delante del italiano Christof Innerhofer.
Los noruegos, no obstante, esperan que sus esquiadores se tomen la revancha en el resto de disciplinas del esquí alpino y, sobre todo, que uno de los dos consiga el oro en el supergigante.
FUENTE: AFP




