Volcada la afición en Rabat con su selección, cuarta del último Mundial, Marruecos y Brahim Díaz ejercieron como favoritos irrebatibles frente a Camerún (0-2), a la que superaron de principio a fin, con el balón y sin él, con el quinto gol en esta edición de la Copa Africana de Naciones del media punta del Real Madrid para ir hasta semifinales sin una sola parada de Yassine Bounou.
Gran momento de Brahim Díaz
Ha marcado ocho goles en ese recorrido, cinco de Brahim Díaz. Una figura en Marruecos, a la que eligió como su selección y con la que disfruta en la Copa África. Un gol en cada encuentro, tan decisivo como lo fue también este viernes en los cuartos de final, cuando empujó el 0-1 con el cuerpo tras un cabezazo de El Kaabi después de un saque de esquina lanzado por Achraf Hakimi. El sexto córner en 26 minutos de la selección anfitriona.
El gol era una cuestión de tiempo perceptible desde mucho tiempo antes, tal y como era el desarrollo del encuentro y la ambición de Marruecos, que jugó desde el principio en el campo contrario, con presión, con recursos, con la intención de ir a por el gol todo el rato, sin apenas respuesta posible de Camerún, que antes perdió a Tchamadeu por lesión.
La sentencia no llegó, en cualquier caso, hasta el minuto 74, cuando Saibari controló un córner pasado y soltó el derechazo que significó el 0-2 para Marruecos ante una Camerún insustancial en ataque, limitada en sus tareas ofensivas a sendos penaltis reclamados por Bryan Mbeumo y Etta Eyong, que salió para el último cuarto de hora. El segundo de ellos, por un codazo de Masina, sí pareció sancionable como pena máxima. No lo señaló.
FUENTE: EFE


