Tanto el gobierno británico como la Premier League, organizadora del potente campeonato inglés, reiteraron su oposición a la Superliga de fútbol tras el fallo de la justicia europea este jueves sobre el polémico proyecto de un campeonato organizado al margen de las instancias futbolísticas.
"La sentencia no avala la llamada "Superliga Europea" y la Premier League sigue rechazando cualquier concepto de ese tipo. Los aficionados son de vital importancia para el juego y una y otra vez han dejado clara su oposición a una competición "separada" que corta el vínculo entre el fútbol nacional y el europeo", dice la Premier League en su comunicado oficial.
"El fútbol prospera gracias a la competitividad creada por los ascensos y descensos, la clasificación anual basada en el mérito de las ligas y copas nacionales a las competiciones internacionales de clubes y las rivalidades y rituales de larga data que conllevan los fines de semana reservados para el fútbol nacional".



