MUNDIAL Mundial 2014 -  16 de junio 2014 - 14:47hs

La orquesta de Argentina no suena del todo bien

RIO DE JANEIRO (AP). Aferrada a la premisa básica de que un triunfo calma la ansiedad, Argentina encara su segundo examen en la Copa Mundial el sábado ante Irán a sabiendas que debe mejorar.

Cuando estaba en ventaja pero sugestionada por la desgracia, ante la presión del rival, Argentina cambió de esquema en la segunda parte y Lionel Messi desenfundó su arma letal, que es la gambeta en velocidad, para rubricar un golazo que a la larga fue clave para la victoria 2-1 de su equipo ante Bosnia el domingo, por el Grupo F, que completan Irán y Nigeria.

Argentina tuvo dos caras.

Una fue la de un opaco primer tiempo, en el que no supo manejar un gol madrugador que además fue en contra. La dupla Messi-Sergio Agüero quedó solitaria arriba y varios jugadores marcharon a paso lento como llegando de la playa de Copacabana.

Otra cosa fue el complemento, cuando el ingreso de Fernando Gago y Gonzalo Higuaín le permitió al equipo encontrar explosión de ataque, aunque nada del otro mundo.

Pese a ser autocrítico, el técnico Alejandro Sabella apeló a la fórmula clásica que lo importante es ganar, y más cuando se trata de un debut como ocurrió en este caso y ante un rival cuya mayor virtud fue la voluntad.

"Me quedaron dos sensaciones, la primera positiva, de que el primer partido es muy difícil desde el punto de vista del espíritu, de los nervios, y con respecto al juego tenemos que mejorar", destacó el técnico con proyección a futuro.

Al menos, Sabella se fue tranquilo con la actuación de su arquero Sergio Romero.

"Chiquito" Romero, del Mónaco francés y uno de los jugadores más cuestionados del equipo, salvó dos veces en la primera etapa lo que pudo haber sido el empate de los balcánicos, además de mostrarse sólido en las pelotas llovidas y en las salidas. Puede sucederle a cualquier arquero lo ocurrido con Romero: que en el descuento de Bosnia, el disparo de Vedad Ibisevic le pasó entre las piernas y entró.

Gracias a Romero, Argentina se fue al vestuario en ventaja pero sin belleza ni opulencia, ni siquiera una pizca de buen juego, por lo que Sabella lució rápidos reflejos y dispuso el ingreso del centrocampista Gago por el defensor Hugo Campagnaro y de Higuaín por el volante Maxi Rodríguez, para jugar entonces con cuatro defensores y no cinco, además de plantar a tres atacantes en lugar de dos.

Argentina no está acostumbrada a jugar con cinco defensores y para Sabella el que sobraba era Campagnaro. Para casi todos los argentinos también. El zaguero del Inter italiano era un intruso entre los titulares Pablo Zabaleta, Ezequiel Garay, Fernández y Marcos Rojo.

Quizás Sabella pudo haber regalado un tiempo, ya que con las variantes en ataque presentó por primera vez en el Mundial a "Los cuatro fantásticos": Messi-Aguero-Higuaín y Angel Di María. Y mal no le fue, ya que Messi combinó con Higuaín, recibió su exquisita devolución y tras dejar a dos bosnios mirando un jardín hermoso definió con un latigazo seco que pegó en un palo y entró.

¿Se animará Sabella a repetir con Irán el equipo de la segunda etapa ante Bosnia?.

Todo indica que sí, ya que Sabella no es hombre de chocar dos veces con la misma piedra.

Además, Irán llega como el equipo más flojo del grupo y si Argentina le gana se habrá asegurado el pasaje a los octavos de final pese a que aún le faltaría jugar con Nigeria, el 25 de junio en Porto Alegre.

FUENTE: VICENTE L. PANETTA (The Associated Press)