BILBAO (AP). Antes de los partidos del Athletic de Bilbao, los aficionados se reúnen en los bares y las calles alrededor del estadio San Mamés, luciendo los colores blanco y rojo del club, y entonan cánticos tradicionales de su divisa.
En la liga española, una de las mejores y más ricas del mundo, en la que equipos como el Real Madrid y el Barcelona tienen un caudal inagotable de fondos para comprar los mejores jugadores del planeta, a menudo extranjeros, el Athletic es algo más que un simple club de fútbol.
Es un verdadero fenómeno social, que se mantiene en la primera división apelando exclusivamente a jugadores del País Vasco y simboliza el orgullo nacional de esa región de 2,1 millones de habitantes.
Que logre mantener la categoría con el talento local es sorprendente. Real Madrid acaba de gastar 130 millones de dólares en un solo jugador, el portugués Cristiano Ronaldo. Barcelona reunió talento de todo el mundo y en sus filas hay dos franceses, un islandés, un mexicano, un par de argentinos, tres brasileños, un sueco y dos africanos, uno de Costa de Marfil y otro de Malí.
La política del Athletic va en contra de una concepción comercialista del deporte, en la que los clubes ricos compran campeonatos y los jugadores se ofrecen al mejor postor. Y se enmarca en una compleja y sangrienta lucha por la independencia de los vascos de España.
En plena globalización del siglo XXI, mientras Europa elimina sus fronteras, los vascos españoles siguen aferrados a su cultura y su identidad, que fue reprimida durante la dictadura de Francisco Franco y volvió a salir a la luz con fuerza de la mano de un gobierno autónomo.
Si bien la mayoría de la gente no apoya el uso de la violencia para conseguir la independencia, sí consideran esta región entre los Pirineos y la costa atlántica como una nación.
Al comenzar el domingo el campeonato español de fútbol, la política nacionalista adoptada por el Athletic hace 97 años sigue siendo una expresión de lealtad inquebrantable al ideal vasco.
Además de Real Madrid y Barcelona, Athletic es el único otro club que nunca fue relegado a la segunda división. Tuvo un momento de gloria en la década de 1980, en el que ganó la liga y la copa, pero es un equipo que tradicionalmente ocupa la parte baja de la tabla.
Los aficionados, no obstante, afirman que prefieren jugar en la segunda división a permitir la llegada de extranjeros, incluidos españoles.
"Hay que mantener la política de jugadores vascos hasta las últimas consecuencias", comentó el aficionado Raúl Villarino, de 28 años, mientras tomaba un trago de "kalimotxo", una bebida que combina vino tinto y Coca Cola.
Los principios del Athletic reflejan la causa vasca, que se basa "en la premisa cultural de la excepcionalidad vasca, de que se trata de un país dentro de un país", afirmó Joseba Zulaika, profesor del Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada en Reno.
"El argumento central es que se trata de un equipo muy especial, excepcional, parte de la excepcionalidad vasca", manifestó Zulaika en una entrevista telefónica.
El nacionalismo vasco generó una violenta rebelión, que inspira temor en toda España y se resume en tres letras: ETA (acrónimo de Euskadi Ta Askatasuna, o Patria Vasca y Libertad).
Desde que lanzó su ofensiva separatista en 1968, ETA mató a más de 825 personas.
La ETA se vio debilitada por el arresto de muchos de sus líderes y su causa sufrió un duro revés en marzo en las elecciones regionales, las cuales dieron lugar a la formación del primer gobierno vasco pro-español en casi 30 años.
Los elementos radicales, no obstante, no se entregan y hace poco se atribuyeron acciones en las que murieron tres personas y unas 60 resultaron heridas, incluido un ataque en Mallorca en el que fallecieron dos policías.
En los partidos en el estadio del Athletic, un grupo de hinchas que se hacen llamar "Herri Norte" (Los norteños) exhiben carteles pro ETA y cantan "Matemos españoles". Rara vez, sin embargo, se producen desmanes.
En la final de mayo pasado por la Copa del Rey, Athetic enfrentó al Barcelona, capital de Cataluña, otra región que resiente la hegemonía de Madrid y ha logrado bastante autonomía. Los 45.000 espectadores coincidieron en algo: abuchearon al rey Juan Carlos y silbaron mientras sonaba el himno español.
La directora del Athletic Sandra Aurtenetxe dice que es "inevitable" que el fútbol se mezcle con la política en el País Vasco, pero que el club no lo fomenta.
Aurtenetxe sostiene que la política de admitir únicamente vascos genera una camaradería y solidaridad que son la principal razón de que el club nunca haya descendido desde que comenzó a funcionar la Liga en 1929.
"Es lo que nos da fuerza. Jugamos con pasión y estamos decididos a defender nuestros intereses, como la familia", expresó.
La política de usar solamente jugadores locales no viola ninguna regla, ni en España ni en la FIFA.
Irónicamente, el club fue fundado hace 106 años por británicos que trabajaban en los astilleros de Bilbao y por jóvenes que venían de cursar estudios en Gran Bretaña. Por ello tiene un nombre inglés, "Athletic".
Cuando el Athletic ganó la Liga y la Copa en 1984, un millón de personas --la mitad de la población vasca-- se congregó junto al río Nervion, que cruza la ciudad, para ovacionar a los jugadores mientras surcaban el río en una "gabarra", como se denomina a las viejas embarcaciones usadas para transportar minerales de las montañas.
Ese éxito deportivo se produjo en un momento de declinación económica de las industrias mineral y de construcción de barcos. En las últimas décadas, no obstante, Bilbao se modernizó y floreció, ampliando su base económica para incluir servicios y turismo.
La vieja política de ir por su cuenta, sin embargo, sigue vigente.
Y Joaquín Caparrós, quien dirige el equipo desde hace 27 años, dice que puede ser un ejemplo a seguir.
"Debido a la crisis financiera y a la creciente deuda de los clubes, habrá más presiones para que produzcan sus propios jugadores", afirmó Caparrós.
Al Athletic tiene un presupuesto anual de unos 50 millones de euros (70 millones de dólares), que es una quinta parte de lo que el Real Madrid gastó en refuerzos este año.
FUENTE: Agencia AP


