Deportes 11 de enero de 2009 - 05:00

NFL: Cardinals 33, Panthers 13

CHARLOTTE, Carolina del Norte, EE.UU. (AP). Kurt Warner y los Cardinals de Arizona, en vez de convertirse en ví­ctimas, están a una victoria de jugar su primer Super Bowl en muchos años, luego de que presionaron a un inefectivo Jake Delhomme y aplastaron el sábado por 33-13 a los Panthers de Carolina.

El alguna vez dilapidado Warner tuvo una gran actuación al apabullar a los Panthers el sábado por la noche, al lanzar dos pases para touchdown, mientras que en contraste, Delhomme lanzó cinco pases para interceptaciones y perdió un balón.

Los Cardinals, que eran una fuente inagotable de burlas por su larga historia de ineptitudes, ahora se convirtieron en el equipo más reciente de la Conferencia Nacional en llegar al partido de campeonato desde la fusión de la Liga Americana y la Liga Nacional en 1970 con una victoria que muy pocos se atreví­an a avisorar.

Al llegar al partido como ví­ctimas para perder por al menos 10 puntos y ridiculizados por su foja de cero victorias y cinco derrotas en partidos jugados en la costa Este en esta temporada, Arizona (11-8) rápidamente tomó ventaja de 27-7 al medio tiempo y navegaron tranquilamente para aplastar a unos erráticos Panthers (12-5), que eran el único equipo invicto de locales en la temporada regular.

En vez de lo que se esperaba una gran celebración de su 34to cumpleaños, Delhomme tuvo una actuación para el olvido. Al quedarse a una de la marca de pases interceptados para un partido de playoffs, Delhomme se convirtió en el primer quarterback en ser interceptado en cinco ocasiones en los playoffs desde que le ocurrió a Rich Gannon en el Super Bowl del 2003 ante los Buccaneers de Tampa Bay.

Delhomme completó sólo 17 de 34 pases para 205 yardas y un touchdown y estos resultados convirtieron a Steve Smith en un elemento más, pero que no pesó en el partido. El receptor, invitado al Bowl de los Profesionales, no tuvo su primer pase atrapado sino hasta el último minuto del tercer perí­odo.

Smith atrapó un pase de touchdown sin la menor importancia de ocho yardas de Delhomme cuando quedaban 50 segundos por jugarse, cuando los Cardinals ya estaban penando en visitar a los Giants de Nueva York o en recibir a los Eagles de Filadelfia el 18 de enero, en el partido de campeonato de la Conferencia Nacional.

Arizona habí­a sido humillado cuando habí­a salido de su estadio, pero su partido más cerrado fue precisamente ante Carolina, un partido que perdieron por 27-23 en octubre, y en un encuentro en el que los Cardinals desperdiciaron una ventaja de dos touchdowns.

En esta ocasión, no hubo suspenso.

Mientras el receptor estelar Anquan Boldin (tendón de la corva) no jugó por lesión, su reemplazo, Fitzgerald, dio un gran partido para no extrañar su ausencia. El receptor tuvo ocho atrapadas para 166 yardas, una nueva marca interna y despedazó a la porosa defensiva secundaria de los Panthers.

FUENTE: Agencia AP