BEIJING (AP). Sorteo desfavorable. Problemas de adaptación. Acosado sin tregua en la Villa Olímpica.
En Beijing se cumplen los primeros 20 años desde que el tenis da medallas en los juegos y la justa atrajo a lo mejor de lo mejor, con nueve de los 10 primeros del ranking masculino y ocho de las 10 primeras entre las mujeres.
Los reflectores se centrarán en Nadal y Federer, su enconado rival al cual finalmente dio caza al bajarlo de la cima tras una cifra récord de 235 semanas al tope de la clasificación.
Federer es el primer cabeza de serie, pero el favorito y sensación es Nadal, ganador este año de su cuarto Roland Garros seguido y su primer Wimbledon.
Residente de la Villa Olímpica, el mallorquín posiblemente ha sido el atleta más fotografiado. La fama, sin embargo, es lo último que le preocupa.
Nadal expresó inquietud por "el cambio de horario, muchos partidos acumulados y una humedad terrible, que hace que la raqueta se me resbale".
"Espero que de aquí al lunes tenga tiempo para adaptarme", indicó Nadal al referirse a su primer compromiso del torneo de sencillos ante el italiano Potito Starace.
Ese es un rival accesible, pero el resto de la llave parece un campo minado. Después de Starece, asoman Lleyton Hewitt, Radek Stepanek y Andy Murray. Novak Djokovic o David Nalbandian podrían ser rivales en semifinales.
En su tercera olimpiada, al suizo Federer le tocó arrancar frente al peligroso ruso Dmitry Tursunov, 35 en el ranking, pero en líneas generales su cuadro es accesible para alcanzar la final.
Marginado del podio en sus dos experiencias anteriores, Federer se toma el torneo como una especie de tabla de salvación al encontrarse en agosto sin haber ganado un solo título importante.
Fue derrotado por Nadal en Roland Garros y Wimbledon, donde vio interrumpida una racha de cinco títulos sucesivos. También ha sufrido varias derrotas fuera de los Grand Slams.
"Perdí varios partidos que nunca hubiese perdido, aunque no en torneos que me hagan llorar", afirmó Federer. "Los Juegos y el Abierto de Estados Unidos son los que más importan ahora y no los rankings".
Nadal no será el único que debutará en una olimpiada. El serbio Djokovic, campeón del último Abierto de Australia, y el argentino David Nalbandian, a quien una lesión abdominal dejó fuera de Atenas hace cuatro años, son bisoños.
"Estoy con muchas ganas, la otra vez me quedé con la espina clavada por haber estado en Atenas y no haber podido participar. Uno de mis objetivos de este año eran los Juegos Olímpicos, ojalá que se pueda conseguir algo importante para el país", declaró Nalbandian, quien como séptimo cabeza de serie es el latinoamericano más encumbrado en el torneo.
El defensor del título es el chileno Nicolás Massú, quien llega inmerso en un pésimo momento que lo tiene fuera de los 100 primeros del ranking.
Su gesta en Atenas, donde se alzó las preseas doradas en sencillos y en dobles junto a Fernando González, sigue fresca.
"Hace cuatro años viví los mejores días de mi vida", recordó Massú. "Sé que mi ranking no es ahora el mejor, pero eso no me importa. Creo que cuando juego por mi país juego mejor".
Serbia podría acaparar los títulos en ambas ramas de individuales. Aparte de Djokovic, Ana Ivanovic y Jelena Jankovic son las dos primeras preclasificados de la rama femenina.
Pero no pierdan la pista a las hermanas Venus y Serena Williams. Venus intentará repetir su proeza de Sidney 2000, donde ganó en sencillos y dobles.
FUENTE: Agencia AP



