Kylian Mbappé lo ha ganado casi todo. Harry Kane, entre algodones y algo renqueante para enfrentarse al Real Madrid, no ganó nada hasta después de firmar por el Bayern Múnich. Pero a ambos, dos de las mejores bazas de sus equipos este martes en el Barnabéu, se les resiste la Champions League.
Es su maldición. Lo ha intentado hasta en diez temporadas. Desde la 2016/17, en la que irrumpió con el Mónaco, hasta la actual, la 2025/26, sólo acumula disgustos. Su cima fue la final de 2020, ante, precisamente, el Bayern Múnich, en Lisboa. Fue su gran oportunidad y la perdió. El cuadro parisino fue derrotado 0-1 con un tanto de Kingsley Coman que dejó a Mbappé en la orilla del título.
El jugador francés también alcanzó las semifinales en tres ocasiones en las que el Juventus (2016/17), el Manchester City (2020/21) y el Borussia Dortmund (2023/24), borraron del mapa la ilusión del jugador del Real Madrid por alzarse con la competición continental.
El resto de participaciones de Mbappé en la 'Champions' termina con cuatro eliminaciones en octavos (en dos ocasiones se cruzó el Real Madrid además del Manchester City y, de nuevo, el Bayern) y otra en cuartos, ya la temporada pasada en su primera con la camiseta blanca. En ese caso, el Arsenal fue su verdugo.
El choque ante el Bayern será la prueba de fuego para Mbappé. Recuperado totalmente de su lesión y con ritmo competitivo, será clave para el equipo de Arbeloa, que necesita los mejores números de su estrella para avanzar en la única competición que puede ganar esta temporada.
Harry Kane ante Kylian Mbappé en duelo candela
En el otro lado se encontrará con Harry Kane. Un delantero de incuestionable valor que hasta que no llegó al Bayern Múnich no tradujo en títulos su enorme producción goleadora. No ganó en ninguna de las doce temporadas que jugó en el Tottenham. Tampoco con el Norwich y menos con el Milwall en Segunda División. Con Inglaterra rozó una Eurocopa, pero cayó en Londres en aquella final que le arrebató Italia en Wembley.
Tuvo que esperar a fichar por el Bayern para estrenar sus vitrinas. Ya luce en ellas una Bundesliga y una Supercopa de Alemania. Como Mbappé, tampoco es dueño de una Liga de Campeones. Pero, igual que el francés, acarició el título. Llegó a la final de la temporada 2018/19 y el Liverpool le arrebató la gloria en el Metropolitano.
Su presencia en el Bernabéu parece asegurada. En la pasada ventana de partidos internacionales sufrió un contratiempo en un tobillo. No jugó contra el Friburgo el fin de semana, pero este lunes se entrenó con normalidad junto al resto de sus compañeros antes de viajar a Madrid.


