BLOOMFIELD TOWNSHIP, Michigan, EE. UU. (AP). Sergio García hizo sus valijas y se dirigió a la playa de estacionamiento de Oakland Hills dejando detrás un interrogante: otra temporada sin ganar un título mayor y ocho meses hasta la próxima oportunidad.
En el torneo de la PGA del domingo llegó por tercera vez segundo en un torneo grande. Padraig Harrington fue el ganador por la mínima diferencia.
Lo mismo le ocurrió el año pasado en Carnoustie cuando Harrington le ganó en desempate de cuatro hoyos después que el español erró por milímetros el golpe final que le habría dado el título.
García ha jugado 38 torneos grandes sin ganar ninguno. Si le sirve de consuelo, Tom Kite había disputado 63 cuando ganó el abierto estadounidense de 1992 en Pebble Beach y pasó a otro la carga de ser "el mejor sin victorias en los torneos grandes". Y por otra parte García es el jugador más joven, a sus 28 años, en ser considerado candidato a merecer tan dudosa distinción.
Phil Mickelson tenía 33 años cuando ganó el Masters del 2004. Fred Couples tenía 32 cuando ganó su único torneo grande en el Masters de 1992. Davis Love había cumplido los 33 cuando se dio el gusto de ganar el PGA de 1997, y Corey Pavin los 36 cuando se adjudicó el abierto estadounidense de 1995 en Shinnecock Hills.
Los expertos consideran que García tiene todas las condiciones para ganar un torneo grande. Le sobra talento, pero tiene que superar el factor anímico.
Cuando el domingo se le preguntó si pensaba en la rueda final que estaba por conquistar su primer título grande, el español respondió: "La próxima pregunta, por favor. Tratemos de mantener esto lo más positivo posible".
Más tarde insinuó que algunos jugadores _es decir, Harrington_ eran más afortunados.
"Logran conseguir lo que quieren ya sea porque jueguen bien o porque algún otro se atrase", dijo. "Y lamentablemente no me ha ocurrido a mí. Siento como que he jugado suficientemente bien como para ganar probablemente más de dos torneos grandes durante mi carrera".
FUENTE: Agencia AP


