SCOTTSDALE, Arizona, EE.UU. (AP). Después de pasar las negociaciones del receso de temporada con la incertidumbre como agente libre, el receptor puertorriqueño Bengie Molina está justo donde empezó, siendo el catcher titular de los Gigantes de San Francisco.
Ahora es evidente que resultó prematura la declaración hecha por el gerente general Brian Sabean en las negociaciones invernales cuando dijo que "esa embarcación se fue".
Uno de los bateadores más productivos de los Gigantes en las tres temporadas anteriores, Molina aprendió otra dura lección durante el proceso de negociación, en su tercera vez como agente libre.
Luego de conectar el mayor número de jonrones en su carrera con 20 en el 2009 y de lograr un promedio de 17 cuadrangulares y 85 remolcadas en tres campañas con los Gigantes, Molina creyó que sus números le garantizaban al menos otro contrato de dos años.
Lo mejor que el mercado le ofreció fue una propuesta de los Mets de Nueva York con un salario de 5,5 millones de dólares en la próxima campaña con una opción de 5,5 millones para el 2011 que hubiera suficiente si Molina jugara el tiempo suficiente en esta temporada.
Con esos antecedentes, los Gigantes fueron una vez más una salida factible para ambas partes, tanto como otra arma ofensiva y como un mentor para el joven receptor Buster Posey. Molina firmó por un salario base de 4,5 millones con la posibilidad de otro millón y medio en incentivos.
"Yo quería dos años, y nadie estuvo dispuesto. Así que dije: ¿Por qué no regresar un año? Posey necesita algo de más tiempo para estar listo. ¿Por qué no intentarlo?", expresó Molina.
FUENTE: Agencia AP


