SAN JUAN (AP). El ex pelotero puertorriqueño Benjamín Molina, padre de los receptores Bengie, José y Yadier, murió de un paro cardiaco cuando se disponía a dirigir un partido de pequeñas ligas. Tenía 58 años.
"En las ultimas conversaciones me decía que no podía dejar a los chamaquitos (niños) porque se le podían descarrilar para las drogas, que por eso él lo hacía (trabajar) y porque podían salir jugadores de grandes ligas", manifestó Bengie al diario Primera Hora.
El velatorio se realizó en la residencia de la familia, a donde el féretro llegó cargado por sus tres hijos y otros familiares.
El alcalde de Dorado, Carlos López Rivera, anunció que pondrá el nombre del patriarca de los Molina la calle donde ubica la casa.
Bengie es el receptor de los Gigantes de San Francisco, Yadier lo hace con los Cardenales de San Luis y José juega con los Yanquis de Nueva York.
FUENTE: Agencia AP


