Béisbol Béisbol -  22 de febrero de 2011 - 18:00

Torres llega a pretemporada de Gigantes con un puesto seguro

SCOTTSDALE, Arizona, EE.UU. (AP). Andrés Torres se detiene cuando pierde la concentración, empieza a mirar toda la sala y luego se disculpa, a pesar de que no puede evitarlo. El jardinero central de los Gigantes de San Francisco lucha todos los dí­as con un problema de hiperactividad y déficit de atención.

La condición fue detectada en 2002 cuando jugaba con Detroit, y el puertorriqueño no empezó a recibir tratamiento de medicinas hasta 2007, algo que lo ayudó a permanecer en las Grandes Ligas.

Ambiestro al bate, Torres pasó 12 años en las menores, ocho de ellos en Tripl A, antes de recibri su oportunidad. Siempre se le decí­a que era demasiado bajo (1,55 metros o 5,10 pies) o no tení­a el suficiente peso (86 kilos o 190 libras) para establecerse en las mayores.

Hasta que todos se dieron cuenta de lo contrario con San Francisco, el equipo con el que salió campeón de la Serie Mundial.

Torres se convirtió en titular en mayo, permitiéndole a los Gigantes contar con un primer bate productivo, además de un guante seguro y velocidad en el jardí­n central.

Esta primavera es diferente para Torres: es dueño de la titularidad.

"No es que esté relajado. Simplemente es que sé que aquí­ voy a estar", declaró Torres. "Durante toda mi carrera nunca tuve seguridad. Este año, por primera vez en mi carrera, estoy más tranquilo y siento que me merezco estar aquí­. Todos esos años en los que trataba de hacer el equipo. Seguiré igual, trabajando fuerte y dar lo mejor que puedo. No me fí­o de nada".

Antes de cada partido ingiere una pí­ldora para el tratamiento de hiperactividad y déficit de atención, lo que le ayuda a estar mejor concentrado.

"Me distraí­a. Me veí­an viendo a todas partes", dijo. "A veces es difí­cil incluso con las medicinas".

El ascenso de Torres a las mayores será tema de un documental que saldrá el próximo verano. Está entusiasmado de contar su historia, confiando en que la misma servirá de ayuda para otros.

El mes pasado, Torres firmó un contrato de 2,2 millones de dólares por un año y que incluye 100.000 dólares adicionales que se embolsarí­a en base a su desempeño. Se trata de un incremento notable con respecto a los 426.000 que devengó en 2010. Ahora es famoso en Puerto Rico.

Torres bateó para .268 con 16 jonrones y 63 impulsadas en su primera campaña completa en las mayores. Aguantó el dolor para jugar en los playoffs. Sorprendió a los Gigantes y a él mismo con una rápida recuperación tras una apendicitis a fin de año para eventualmente dar su aporte en la conquista del tí­tulo.

Se operó el 12 de septiembre en San Diego y volvió el 24 de ese mes, perdiéndose 11 partidos. Su condición fí­sica y determinación le permitieron regresar tan rápido. El manager Bruce Bochy lo habí­a descartado para el resto de la campaña regular.

"Fue duro", dijo sobre el dolor tras la operación. "Habí­a pasado por tantas cosas ... No iba a rendirme. Hubo un momento de mi carrera en el que estuve a punto de dejar el béisbol. Me han pasado tantas cosas que he aprendido superar las situaciones, incluso cuando ando mal o estoy lesionado".

Torres admitió que no se sentí­a del todo bien cuando corrí­a, tení­a que estirarse para atrapar elevados o al hacer movimientos bruscos. Pero no se quejó. Necesitaba el receso de invierno para sanar totalmente, aunque el mismo se demoró un mes en llegar debido a la marcha inesperada en los playoffs.

"Es irónico que pudiese volver tan rápido por el tipo de jugador que es", comentó el gerente general Brian Sabean. "Es de jugar con todo, especialmente al correr en las bases. No me sorprende que lo hizo (jugar con dolor)".

Torres bateó para .276 con un jonrón y tres remolcadas en 15 juegos de postemporada. También conectó cuatro dobles y se robó dos bases.

Todo el mundo dentro de los Gigantes estaba contento por Torres, quien apenas ha cometido tres errores en las mayores.

"Más que nada porque es una gran persona", comentó Sabean. "Ustedes saben lo que esto significa para él en lo personal, pero mucho más por su familia y seres queridos que siempre han estado a su lado. Eso es lo que se aprecia más. Y fue de gran ayuda. Nunca habí­a tenido una campaña completa estando sano. Se puede decir que en ese sentido superó sus propias expectativas".

FUENTE: Agencia AP