Béisbol Béisbol -  25 de febrero de 2011 - 14:00

Hasta de intermedista, Renterí­a espera ayudar a los Rojos

GOODYEAR, Arizona, EE.UU. (AP). Edgar Renterí­a soltó una risa al hablar de la posible nueva faceta que tendrá con su séptimo equipo en las Grandes Ligas.

El experimentado torpedero colombiano, quien llegó a la pretemporada primaveral con el fresco pergamino de Jugador Más Valioso en la pasada Serie Mundial, comenta que su misión con los Rojos de Cincinnati, además de suplir el campocorto, serí­a el de ayudar en la intermedia, algo inédito para él.

"Será divertido; es un trabajo. No te voy a decir que voy a ser el mejor", expresó el "Niño" Renterí­a a la AP. "Pero de que cojo una bola en segunda, la cojo".

Sonrió.

El buen humor con que toma las cosas, como jugar una posición que nunca cubrió en su larga carrera en las mayores, refleja lo cómodo y relajado que se encuentra el colombiano de 35 años y que va camino a su 16ta temporada.

No parece resentido de que los campeones Gigantes de San Francisco se hayan desprendido de él tras alcanzar el tí­tulo.

"Son cosas del negocio del béisbol y hay que estar bien preparado para todo lo que pueda pasar", dijo Renterí­a, a quien se le abrió otra puerta con el contrato por un año y 2,1 millones de dólares brindado por Cincinnati.

Tras un largo camino recorrido con pasajes brillantes, aunque con la pesadilla de las lesiones más presente que nunca, Renterí­a sabe que su trabajo en Cincinnati será suplir el trabajo del campocorto Paul Janish, siete años menor que él. Además, brindará apoyo en la segunda, que tiene como dueño a Brandon Phillips y reservas a Miguel Cairo y Chris Valaika.

Recuerda que la única vez que jugó como intermedista fue en un campeonato en su natal Colombia con los Caimanes de Barranquilla al inicio de su carrera profesional.

"Yo creo que se puede hacer algo", confió. "Lo importante es que el conjunto esté preparado para ganar, pensando en una sola meta; aquí­ estamos todos para ayudarnos, y eso es lo que vengo hacer a ayudar".

Cairo jugó con Renterí­a en San Luis y consideró atinada la apuesta de traer al colombiano a los Rojos.

"Es un pelotero con clase, sabe cómo hacer las cosas para ganar", comentó el utility venezolano. "Traer esa veteraní­a y esa experiencia en este equipo con esta gente joven va a ser de mucha ayuda, por ejemplo, para Paul Janish".

"Edgar siempre ha sido una persona que le gusta ayudar y Paul va a tener la oportunidad de aprender de él, de muchas cosas", prosiguió Cairo. "Más ahora que el equipo quedó hambriento tras llegar el año pasado a los playoffs".

Sentado frente a su casilla en el camerino, Renterí­a asegura que está bien fí­sicamente, aunque admite que debe cuidar más su salud a estas alturas.

El colombiano apenas disputó 72 partidos la pasada campaña, 52 menos que 2009, y bateó para .276, tres jonrones y 22 producidas. Sufrió lesiones en el muslo, codo y la ingle. Incluso, al inicio de los playoffs admitió que no estaba saludable del todo.

Pero ocurrió, según él, un mensaje divino que lo revivió: su bambinazo de tres carreras contra Cliff Lee en la séptima entrada que le dio el golpe de gracia a los Rangers de Texas, guiando a San Francisco a una victoria 3-1 en el quinto juego de la Serie Mundial.

Su inesperada ofensiva como octavo en el orden al bate le valió ser nombrado JMV de la Serie Mundial.

Renterí­a habí­a pegado 12 años antes el hit que le dio la Serie Mundial a Florida. Se sumó a Lou Gehrig, Joe DiMaggio y Yogi Berra _tres mitos_ como los únicos peloteros que han conectado el imparable decisivo en dos Series Mundiales.

Eso lo tiene muy en cuenta Cincinnati. Y Renterí­a quiere más.

"Todaví­a hay muchas cosas que lograr, hay que seguir trabajando fuerte y ahora con Cincinnati tratar de hacer lo mejor para llegar donde estaba el año pasado: en la Serie Mundial", destacó Renterí­a, quien pasó también por San Luis, Boston, Atlanta y Detroit.

Renterí­a se sintió feliz por la reacción que generó el premio en su paí­s, aunque el lado triste fue que al visitarlo tras la Serie Mundial se encontró con la tragedia causada por un intenso temporal, que dejó millares de damnificados y a centenares de muertos.

"La verdad que lo sentí­ mucho y no quise un recibimiento grande", dijo Renterí­a, quien evita preocuparse por su futuro después de los Rojos. "Voy a ir año por año. Todaví­a me sigue gustando el béisbol y hasta que lo siga disfrutando y mi cuerpo lo aguante, voy a seguir tratando".

FUENTE: Agencia AP