MEXICO (AP). Su cabeza pende de un hilo, uno de sus mejores jugadores fue relegado a la segunda división y un defensa de la selección mexicana estará en la banca por decisión suya.
Luego de sufrir su tercer revés en cuatro juegos, el Guadalajara envió a Alberto Medina a las inferiores, mandó a la banca a Aarón Galindo, y parece que el puesto de Ramírez depende de un triunfo contra los Tuzos.
"No podemos permitir que nada ajeno al terreno de juego nos afecte a la hora de jugar", dijo Ramírez en rueda de prensa. "Realmente no sentimos que nos afecte todo lo que se escribe o se habla fuera de la cancha".
Aunque nadie ha hecho oficial el ultimátum para Ramírez, el dueño del equipo, Jorge Vergara, es famoso por su poca paciencia con los entrenadores.
Ramírez, quien llegó al cargo cuando restaban sólo cuatro juegos del torneo anterior, tiene pobres resultados con apenas un par de triunfos en ocho encuentros dirigidos.
"Primero que nada yo tengo un deuda importante con la afición porque no he podido dar lo resultados que ellos pretenden y quieren, estamos trabajando para resarcir la situación", añadió Ramírez.
El entrenador aclaró que tomó la decisión de enviar a Medina a la segunda división porque el delantero cometió un acto de indisciplina.
"Hay un reglamento de comportamiento, se violó y debemos aplicarlo, en este grupo me corresponde imponer disciplina porque es importante ya que dentro del terreno de juego se necesita disciplina", afirmó.
Ramírez dijo que Galindo atraviesa un mal momento futbolístico.
"Con Aarón es cuestión futbolística, no tiene nada que ver con su comportamiento, él entrena dos veces al día para mantenerse a punto futbolístico", concluyó.
FUENTE: Agencia AP



