FORTALEZA, Brasil (AP). Uruguay era un barco a la deriva hace menos de un mes. Fuera de los puestos de clasificación o siquiera el repechaje para el Mundial de 2014, los campeones de América llegaban a un partido contra Venezuela que marcaba su futuro en la eliminatoria sudamericana.
Con ese referente fresco, el equipo de Oscar Tabárez llegó a Brasil de ánimos renovados para disputar la Copa Confederaciones, donde le dio un gran susto al anfitrión en semifinales, y el domingo disputa el tercer lugar contra Italia.
"Volver a creer", señaló Tabárez al resumir el ánimo del conjunto luego de su revés 2-1 el miércoles ante Brasil en Belo Horizonte, un partido en el que Uruguay jugó mejor que la Verdeamarela por largos tramos, falló un penal y en general tuvo varias oportunidades para llevarse la victoria.
El desempeño uruguayo en la Confederaciones _triunfos sobre Nigeria (2-1) y Tahití (8-0) en fase de grupos, derrotas contra España (2-1) y Brasil (2-1) en primera ronda y semifinales, respectivamente_ deja satisfecho a Tabárez, independientemente del resultado del compromiso del domingo en Salvador.
Tabárez volvió a utilizar su tridente ofensivo de Diego Forlán, Luis Suárez y Edinson Cavani con buenos resultados, y el equipo recuperó la confianza que había perdido luego de una seguidilla de seis partidos sin ganar en las eliminatorias, que incluyó derrotas 4-0 ante Colombia y 3-0 frente a Argentina.
La recta final de las eliminatorias le depara partidos contra Perú, Colombia, Ecuador y Argentina. El primero es un rival directo en la lucha por el quinto lugar, y los otros tres están inmediatamente encima en la tabla, junto con Chile. Un tramo en el que Uruguay podría incluso meterse en el vagón de la clasificación directa... o quedar sin posibilidad alguna de acudir al Mundial de Brasil.
"Antes de jugar el partido definitivo con Venezuela se volvió a creer que se podía", recordó Tabárez. "Eso fue importante. Los futbolistas saben que se puede jugar a un nivel de intensidad similar al de los mejores momentos".
Ese nivel ayudó a Uruguay a ser semifinalista y terminar cuarto en la Copa del Mundo de 2010 en Sudáfrica, y a conquistar su 15to título de la Copa América al año siguiente en Argentina.
Tabárez destacó que el desempeño en la Confederaciones le devolvió a Uruguay "la convicción de que, más allá de las dificultades, podemos ganar, podemos perder, pero podemos competir con los equipos de alto nivel".
FUENTE: Agencia AP



