Otros deportes -  26 de diciembre 2013 - 02:00hs

Márquez hace historia en otro gran año para el motociclismo español

El debutante Marc Márquez, a sus 20 años, rompió en 2013 todos los récords de precocidad al proclamarse el campeón más joven de la máxima categoría del motociclismo mundial y hacerlo, además, en el año de su estreno en MotoGP, en otro gran año para los pilotos españoles.

El título en la élite se lo jugaron tres pilotos españoles: Márquez y su compañero en Honda Dani Pedrosa y el mallorquín Jorge Lorenzo, que defendía el título mundial con su Yamaha.

El dominio de los tres fue apabullante: de las 18 carreras del Mundial de MotoGP, a los españoles sólo se les escapó la victoria en una (fue en Holanda, con el triunfo del italiano Valentino Rossi) y, en 10 de ellas, el podio estuvo copado por el trío.

Márquez aterrizaba en MotoGP, habiendo sido ya campeón mundial de Moto2 (2012) y Moto3 (2010) con la intención de aprender en su primer año en la categoría, aunque muchos veían en él al sucesor del legendario Rossi (nueve veces campeón del mundo).

A sus 20 años, Márquez demostró a lo largo de toda la temporada una madurez impropia de su edad y pronto presentó su candidatura al título.

En su primera carrera en MotoGP, en el circuito de Losail, en Catar, acabó en el podio (tercero, por detrás de Lorenzo y Rossi) y en su segundo Gran Premio, en el circuito de Las Américas de Austin (Estados Unidos), logró el triunfo, arrebatando al estadounidense Freddy Spencer el récord del ganador más joven de una carrera en la máxima categoría.

En la primera parte de la temporada, hasta el Gran Premio de Holanda (a finales de junio), se repartieron las victorias entre Márquez, Pedrosa, Lorenzo e, incluso, Rossi, pero el joven catalán tuvo la virtud de la regularidad y subió normalmente al podio, a diferencia de sus rivales, que dejaron de puntuar en algunas carreras por caídas.

Márquez asestó el golpe definitivo al Mundial en julio y agosto, imponiéndose en cuatro carreras consecutivas (Alemania, Estados Unidos, Indianápolis y República checa). El catalán salió de Brno con 26 puntos de ventaja en el Mundial con respecto a Pedrosa y, sobre todo, 44 sobre Lorenzo, una diferencia que se antojaba poco menos que insuperable.

Lorenzo no había dicho su última palabra y ganó cinco de las últimas siete carreras, pero la ventaja adquirida por Márquez era importante y el joven prodigio tampoco cometió excesivos errores para dejar escapar el título.

El mayor error de Márquez en toda la temporada ocurrió en Australia, en la antepenúltima carrera de la temporada, y no se le puede atribuir al piloto, sino a su equipo. Por razones de seguridad (una excesiva degradación de los neumáticos), los organizadores del Mundial decidieron que en ese Gran Premio, los pilotos debían cambiar de moto y el equipo de Márquez le ordenó hacerlo una vuelta después del límite fijado por dirección de carrera, que descalificó al piloto.

Márquez, que hubiese podido proclamarse campeón del mundo en esa carrera, tuvo que esperar a la última carrera del año, en Valencia, para hacerse con la corona.

Lorenzo volvió a imponerse en el último Gran Premio, pero Márquez tuvo suficiente con ser tercero para convertirse en campeón del Mundo en su primera temporada en la máxima categoría, algo que no ocurría desde hacía 35 años, con el titulo del estadounidense Kenny Roberts en 1978.

Márquez también batió el récord de vencedor más joven del mundial, con 20 años y 266 días, superando a Freddie Spencer, que logró la corona en 1983, con 21 años y 258 días.

Tras esta demostración, pocos dudan ya de que Márquez será el hombre a batir en los próximos años y quién sabe si el prodigio español superará a su ídolo, el mítico Valentino Rossi.

El dominio español no sólo se produjo en la máxima categoría: en Moto2, Pol Espargaró se aprovechó de la lesión al final de temporada de Scott Redding para llevarse un campeonato que parecía reservado al británico, mientras que en Moto3, otros tres españoles lucharon por un título, que acabó ganando en la última carrera Maverick Viñales.

FUENTE: AFP