Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy en el martes de resacas, disfrutamos de un dolorcito de cabeza, producto de la euforia, la emoción y la gran parranda beisbolera que vivimos en el estadio Rod Carew, la noche del lunes.
Fue la novena corona de los chiricanos y la quinta en la cuenta del manager Alberto Macré que anoche abrazó a cada uno de sus peloteros, en señal de agradecimiento por el gran trabajo que se hizo.
Panamá vivió un cierre de fantasía en la pelota juvenil y ahora le toca vivir la más grata experiencia en otro torneo de la categoría mayor.
Ya el telón cayó éste lunes y el viernes volveremos a los corrillos beisboleros en todo el país. A disfrutar de una fiesta grande, lo que alegremente llamamos... "la fiebre del verano" o "la fiesta del panameño".
Chiriquí fue el mejor, el gran campeón y Herrera fue un gran rival que merece respeto por su gran trabajo en el año.
A todos... un abrazo
¡Viva el Béisbol!
FUENTE: José Pineda


