Con más apuros de los esperados, el Liverpool salvó la papeleta del Barnsley (4-1) y en un partido que tuvo a Dominik Szoboszlai como héroe y villano, al anotar un golazo y regalar otro, el conjunto de Arne Slot avanzó a la cuarta ronda de la FA Cup.
Tras el 1-0, el Liverpool parecía tenerlo todo bajo control y pasada la media hora fue Jeremie Frimpong, el único lateral sano que le queda a este equipo después de la lesión de rodilla de Conor Bradley, el que convirtió su golazo particular. Echó un pulso a su marca, insistió por el interior y fusiló al portero del Barnsley.
Liverpool se reencuentra con victoria
Y eliminatoria resuelta a priori. Pocos o ninguno hubieran pronosticado lo que pasaría a continuación. Tenía el Liverpool el balón en su poder y este caracoleaba tranquilamente por su área con la única presión de Adam Phillips. El húngaro, para sorpresa de todos, trató de tirar un taconazo, probablemente hacia Giorgio Mamardashvili, pero se tropezó y le dejó la pelota a placer a Phillips, que sólo tuvo que empujarla a puerta vacía. Sin duda, uno de los errores más extravagentes y extraños que se han visto en Anfield.
El gol, obviamente, añadió un componente de incertidumbre al resultado durante toda la segunda mitad, hasta que Florian Wirtz, con una gran combinación con Hugo Ekitike, colocó la pelota en la escuadra a cinco minutos para el final y acabó con la historia del Barnsley. En los últimos segundos, el alemán añadió una asistencia a su cuenta al regalar el 4-1 a Ekitike.
Hecho ya el sorteo de la cuarta ronda, el Liverpool se verá las caras contra el Brighton & Hove Albion, verdugo del Manchester United.


