Ismael Díaz debutó con la selección de Panamá a los 17 y luego cumpliendo el sueño de su vida a los 21 al jugar su primera Copa Mundial de la FIFA en Rusia 2018.
FIFA: ¿Hasta qué punto estuviste a punto de elegir un camino diferente al fútbol?
Ismael Díaz: De niño, siempre quise ser futbolista. Desde muy pequeño, jugaba en la calle con mis amigos, mis primos, mi hermano, así que desde pequeño soñaba con llegar a un alto nivel. Gracias a Dios, siempre fui muy perseverante y me apasionaba el fútbol. Las personas que siempre me apoyaron me impulsaron a seguir luchando para poder jugar a este maravilloso deporte.
¿Cómo te ayudó el fútbol a encontrar el camino para convertirte en quien eres hoy?
Creo que, más allá de la adversidad y los problemas que uno pueda enfrentar dentro y fuera del campo, mi amor por el fútbol me ha ayudado a crecer como persona, como padre, como esposo y como jugador. Me ha dado la oportunidad de practicar este hermoso deporte y me ha enseñado muchísimas cosas.
¿Cómo fue jugar para Panamá a los 17 años?
Son cosas que nunca esperas a esa edad. La verdad es que, a los 17, no piensas en las oportunidades que podrían surgir, ni en ser parte del equipo, ni en ir al extranjero. Tuve la oportunidad de debutar con la selección nacional, algo con lo que sueña todo jugador, y gracias a Dios estuve a la altura: marqué en mi debut.
¿Qué exigió la fase de clasificación de ti, personalmente, y del equipo?
No podíamos permitirnos perder puntos ni cometer errores. No empezamos tan bien como esperábamos y creo que eso nos afectó mucho. Pero aprendí mucho y eso es importante para futuras eliminatorias. Tenemos una plantilla muy buena y siempre digo que es en los malos momentos, en los momentos difíciles, cuando te das cuenta de la clase de equipo que tienes. Y pudimos comprobarlo. Creo que todos, y puedo hablar por mí mismo, hicimos todo lo posible para lograr el objetivo que nos habíamos propuesto. Fueron momentos muy estresantes, de tristeza y enojo, pero al final me di cuenta de que si todos trabajábamos juntos, podríamos alcanzar ese momento de alegría.
Pasar de jugar al fútbol en las calles desde niño a un Mundial, ¿Qué dice eso de tu trayectoria?
Suena a mentira, pero al mirar atrás, ha sido un proceso largo y muy duro. Cuando amas el fútbol de verdad, haces grandes sacrificios. Siempre he tenido la mentalidad de seguir mejorando después de alcanzar ciertas metas. Y poder estar en un Mundial a esta edad me hace recordar que empecé jugando en las calles con mis amigos. Íbamos descalzos, salíamos de allí con moretones, pero volvíamos al día siguiente. A veces jugábamos al mediodía bajo el sol. Son recuerdos preciosos que atesoro hoy en día, por todo el esfuerzo que he invertido.
¿Qué significa para ti y tu familia representar a Panamá?
¿Qué puedo decirte sobre representar a tu país? Como dije, el mayor sueño de cualquier jugador es vestir la camiseta de la selección nacional, representar a su país. Siempre intento dar lo mejor de mí. Siempre pongo a Panamá en un pedestal. Siempre intento dar alegría a todos y estoy seguro de que para todos mis compañeros es lo mismo. Así que significa mucho. Si Dios me lo permite, seguiré esforzándome como siempre lo hago, y espero poder vestir esta camiseta por muchos años más.
Esta selección de Panamá juega con mucha pasión. ¿De dónde viene eso?
Muchos de nosotros venimos de la calle, venimos de entornos humildes, donde tal vez teníamos lo suficiente para poder jugar en escuelas de fútbol, lo cual recuerdo muy bien. Estuve un tiempo en una escuela de fútbol en Tocumen. Entrenábamos en un espacio vacío. Y poco a poco, vas mejorando. Cuando llegas al nivel de élite, te das cuenta de todo el trabajo duro que has realizado.
Formaste parte del equipo en Rusia. ¿Qué diferencias hay con respecto a esa edición?
Ese fue el primer Mundial de Panamá. Creo que la sensación era más bien la de vivir esa experiencia, la de un primer Mundial, saber cómo se siente y qué implica. Ahora es un poco diferente, nuestra mentalidad ha cambiado. Queremos hacer más de lo que pudimos hacer en el último Mundial, y por eso vamos con mentalidad competitiva.
¿Qué opinas del grupo del Mundial, con Inglaterra, Croacia, Ghana…?
Todos me han dicho que es difícil, pero me gusta. Me gusta porque, al fin y al cabo, siempre he pensado que uno va al Mundial para competir contra los mejores y jugar contra ellos. Así que estoy contento con el grupo en el que estamos.
¿Qué significaría para ti y para el equipo lograr la primera victoria de Panamá en un Mundial?
¡Guau! No lo sé. Es nuestro mayor deseo ahora mismo. Sería increíble que sucediera en nuestro primer partido, conseguir esa victoria. Nuestras emociones, nuestra felicidad, no tendrían límites. Sería un sueño hecho realidad.
FUENTE: FIFA




