La selección de Brasil, a siete meses del Mundial, dio este martes un paso atrás y cedió un tibio empate a uno ante Túnez, en un partido amistoso disputado en Lille (Francia) que solo maquilló para la Canarinha Estêvão desde el punto de penalti.
El empate, sumado al mal juego y la poca chispa de algunas de sus estrellas, como Vinícius Júnior, eclipsó las buenas sensaciones que dejó la victoria lograda el sábado en Londres sobre Senegal (2-0).
Luces y sombras para una selección brasileña que no termina de engrasar la maquinaria a los mandos de 'Carletto'. Ocho partidos con el exentrenador del Real Madrid y un balance de cuatro victorias, dos empates y dos derrotas.
Túnez, liderada por el lateral Abdi y el mediapunta Hannibal, demostró que será un rival duro de roer en el Mundial de 2026.
Brasil salió relajada en Lille. La lluvia y el frío no animaban al espectáculo. El problema para los de Ancelotti fue que enfrente había un equipo que jugaba como en casa, aupado por la afición, y que puso más ganas.
El lateral del Niza Abdi encontró a su mejor socio en Hannibal para las arrancadas al contragolpe y a su rematador en Mastouri, que solo apareció para batir a Bento en el minuto 23.
El penal que rescató el empate de la selección de Brasil
Brasil tuvo la suerte de encontrarse con un penalti fortuito a cinco minutos del descanso. Falta lateral al corazón del área, pelota dividida entre Militão y Bronn, y el zaguero despejó sin querer con una mano.
Penalti de los que se pitan hoy desde el VAR. Estêvão, lleno de personalidad, agarró el balón y chutó fuerte para empatar el encuentro.
FUENTE: EFE


