Fran Garrigós pasó a la historia del judo español rompiendo la larga sequía olímpica con una medalla de bronce en -60 kg en los Juegos Olímpicos París 2024. El judoca madrileño derrotó en la repesca al actual campeón del mundo, Giorgi Sardalashvili, con un waza- ari en la técnica de oro.
Y una racha aún más persistente en categoría masculina, donde para encontrar la última (y única hasta hoy) medalla había que remontarse a la plata de Ernesto Pérez en Atlanta 1996. Una presión que, sin embargo, no sintió esta vez.
No tenía presión - París 2024
"La presión la sentimos sobre todo en Tokio 2020, porque en el Mundial anterior habíamos conseguido cuatro años medallas para España", confesó en rueda de prensa. "Pero en estos Juegos he salido sin presión, pensando solo en lo que dependía de mí y disfrutando del tatami".
Qué mejor manera para sacar la espina de haber perdido en el primer combate en sus dos anteriores Juegos Olímpicos. La primera, en Río 2016, pudo digerirla al ser todavía demasiado joven. Pero la de Tokio 2020, donde esperaba meterse en la lucha por las medallas, hizo tanto daño que incluso llegó a pensar en dejar este deporte.
El madrileño se proclamó campeón del mundo en 2023 (un torneo donde también se cruzó con Sardalashvili), uniendo su nombre a una lista exclusiva donde solo estaban las campeonas olímpicas Miriam Blasco (1991) e Isabel Fernández (1997), y su compañero y gran amigo Niko Shera (2018, 2021).
FUENTE: PARIS 2024



