El infielder de la MLB Andrew Velázquez usaba lo que le sobraba de dinero para asistir a partidos de los Yankees, imaginándose un día pisar ese mismo terreno. Por eso, cuando el oriundo del Bronx estaba parado en medio del clubhouse de los Bombarderos con su uniforme sucio tras realizar una brillante jugada para ponerle fin al partido, la realidad superó cualquier fantasía.
Después del triunfo los Yankees, que completó una barrida en la serie de la MLB de tres partidos sobre los Medias Rojas y que extendió su racha de victorias a seis, Velázquez llevaba orgullosamente el cinturón de campeón otorgado al miembro del equipo con el mayor aporte durante el compromiso.
Diez juegos de telas a rayas han consolidado la llegada de Velázquez como una de las historias agradables de esta temporada de montaña rusa de los Yankees, que actualmente está en un gran auge. El club ha ganado 18 de 23 juegos para mover 17 juegos, el máximo de la temporada, por encima de .500 (69-52), superando a Boston (69-54) y Oakland (68-53) por el primer puesto de comodín de la Liga Americana.
“Es lo que siempre sueñas”, expresó Velázquez. “Cuando llegas, quieres ser parte de todo, no solamente en el terreno, sino también ganarse el respeto de los muchachos en el camerino”.
Tras 10 partidos vistiendo el uniforme rayado, Velázquez oriundo del bronx ya se estableció como una de las mejores historias en una campaña de los Yankees llena de altibajos y que ahora está en ascenso. Los Bombarderos han ganado 18 de 23 compromisos para llegar a 17 juegos por encima de .500 (69-52), rebasando a Boston (69-54) y Oakland (68-53) para ocupar el primer Comodín de la Liga Americana.
Incluso como jugador activo y vistiendo el número 71 con los Yankees, Velázquez decidió quedarse con sus padres en el Bronx--a 25 minutos del Yankee Stadium en vez de regresar al hotel.
“Queda más cerca que volver a Manhattan”, dijo Velázquez. “También es más barato”.
FUENTE: MLB




