La Selección de Escocia llegará al Mundial 2026 con una generación que mezcla experiencia, intensidad y talento joven tras 28 años de ausencia en mundiales.
Otro nombre fundamental es Andrew Robertson. El capitán escocés aporta experiencia, liderazgo y profundidad por la banda izquierda. El lateral del Liverpool FC sigue siendo uno de los referentes del vestuario y una pieza esencial en el esquema de Clarke gracias a su intensidad y capacidad ofensiva.
En el mediocampo también sobresale Billy Gilmour. El volante, compañero de McTominay en Napoli, es el encargado de darle pausa y claridad al juego escocés. Su visión, calidad en los pases y personalidad lo han convertido en uno de los futbolistas más importantes de esta generación. De cara al Mundial, se espera que sea el conductor del equipo en los partidos de máxima exigencia.
La energía y el despliegue de John McGinn también serán claves para Escocia. El mediocampista del Aston Villa FC aporta sacrificio, llegada al área y carácter competitivo. Su capacidad para romper líneas y aparecer en momentos importantes lo convierte en un jugador determinante para el combinado británico.
En defensa, Kieran Tierney sigue siendo una garantía. Ya sea como central por izquierda o lateral, el futbolista destaca por su agresividad defensiva, velocidad y experiencia internacional. Durante las eliminatorias también apareció con goles importantes, confirmando su peso dentro del equipo.
Jugador revelación de la Selección de Escocia
La gran revelación de Escocia rumbo al Mundial 2026 puede ser Ben Doak. El joven extremo ha despertado mucha expectativa por su velocidad, desequilibrio y capacidad para encarar en el uno contra uno. Considerado una de las grandes promesas del fútbol escocés, podría convertirse en el futbolista diferente que necesita el equipo para sorprender en la Copa del Mundo. Incluso aficionados y analistas lo señalan como una pieza capaz de darle mayor dinamismo ofensivo a la selección.




