RIO DE JANEIRO (AP) — Ya no hay puesto vacío en la vitrina de Brasil. El pentacampeón del mundo ahora es monarca olímpico del fútbol.
Tan pronto entró el tiro decisivo, un estadio Maracaná repleto estalló en celebración. Neymar y sus compañeros se abrazaron sin poder contener las lágrimas.
El tiempo reglamentario terminó empatado 1-1.
FUENTE: AP




