CLEVELAND (AP). Durante más de una década, los Broncos de Denver siempre encontraban la manera de tener un running back que les daba al menos 100 yardas por juego y unas 1.200 en la temporada completa de la NFL. Parece que esa racha llegó a su final.
Michael Pittman y Andre Hall se perderán el resto de la temporada, Selvin Young todavía está lesionado, y el novato Ryan Torain es el único running back disponible para enfrentar a los Browns, con el fullback de primer año Peyton Hillis como suplente.
Los Browns, por su parte, finalmente le dieron una oportunidad a Quinn, su quarterback del futuro, después de dejar escapar una ventaja de 27-14 la semana pasada y perder 37-27 ante Baltimore.
Un pase de Derek Anderson fue interceptado y devuelto para un touchdown en los últimos minutos de ese partido, lo que provocó que perdiera su puesto titular.
Quinn realizará su primera aparición como titular, y apenas ha lanzado ocho pases en dos temporadas.
Al final, parecer ser un pareo de dos equipos con necesidades encontradas: los Browns tienen problemas para detener los acarreos, pero los Broncos no tienen nadie que corra con el balón. En tanto, los Broncos no defienden bien los pases y no cuentan con su cornerback estelar Champ Bailey, pero enfrentan a un quarterback con poca experiencia.
FUENTE: Agencia AP

