RIO DE JANEIRO (AP). Al terminar una noche de festejos tras obtener la sede olímpica del 2016, Brasil despierta a la nueva realidad.
Apenas terminen los juegos del 2012 en Londres, todas las miradas se volverán a la nación más grande de América Latina, que tendrá el honor y la responsabilidad de recibir a los participantes y los cientos de miles de espectadores.
"Brasil necesitaba las Olimpíadas, necesitábamos este desafío", dijo el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Copenhague horas después de que Río derrotó a Madrid, Tokio y Chicago. "Necesitábamos nada más una oportunidad para demostrar que somos una gran nación y somos capaces de hacer las cosas bien como cualquier otro país del mundo".
En 2007 la FIFA, organismo rector del fútbol mundial, otorgó a Brasil la sede del Mundial por segunda vez _la primera fue en 1950_ y el viernes el Comité Olímpico Internacional tomó la decisión audaz de llevar los juegos a territorio virgen al darle a Brasil y Sudamérica sus primeras Olimpíadas.
Brasil será el cuarto país sede de los dos eventos consecutivamente, después de México en 1968 y 1970, Alemania en 1972 y 1974 y Estados Unidos en 1994 y 1996.
"Nunca pensé que vería esto en Brasil, dijo Claudio Correa, jubilado de 78 años, quien paseaba por la playa de Ipanema. "Dos grandes eventos como ésos, aquí. El nombre de Brasil queda bien en lo alto".
Silva dijo que además de darle a Brasil el estatus de "nación de primera clase", las competencias al máximo nivel son una inyección de orgullo y autoestima.
"Nadie está más feliz que el pueblo de Brasil", dijo Silva. "Quizá porque fuimos una colonia durante tanto tiempo, siempre tuvimos esa sensación de inferioridad, de no ser importantes. Pensábamos que no podíamos hacer lo que hacen otros".
Pero con un proyecto técnico coherente y mucha pasión, brasileños y cariocas demostraron al COI que eran capaces de organizar los juegos. Ya lo habían intentado sin éxito en 1936, 2004 y 2012. Y lo hicieron a pesar de los temores de que no podría organizar los juegos apenas dos años después del Mundial.
Los detractores y el COI advirtieron que la proximidad entre las dos grandes competencias crearía graves problemas de mercadeo y dificultaría la obtención de empresas patrocinantes.
Pero el COI también dijo que el Mundial ayudará a Brasil a mejorar aspectos cruciales de infraestructura.
Para convencer a los miembros del COI encargados de elegir la sede, las autoridades brasileñas mostraron que el país posee uno de los mercados publicitarios más competitivos del mundo y que la economía, fuerte de por sí, seguirá creciendo y atrayendo inversiones más allá del 2016.
"Sabemos que la decisión del COI ha incrementado nuestra responsabilidad", dijo Silva. "Sabemos qué debemos hacer. La consigna a partir de ahora es trabajo, trabajo y trabajo".
FUENTE: Agencia AP


