PUEBLA, México (AP). Los equipos del Grupo B del Clásico Mundial de Béisbol tendrán que enfrentar un factor único: la altura de la Ciudad de México.
"Los muchachos sí han sentido los cambios (de la altura), pero es algo científico, hay que hacerlo", comentó el manager cubano Higinio Vélez después de un partido de fogueo contra los Pericos de Puebla.
"El que vaya a jugar en la altura, de cualquier deporte, no sólo el béisbol, tiene que prepararse", agregó.
El antesalista Michel Enríquez señaló que al principio los cubanos sentían más cansancio y algunas dificultades para dormir.
"La altura influye mucho", expresó. "Por eso llegamos aquí 15 días antes para acostumbrarnos".
Enríquez señaló que si Cuba supera la primera ronda tendrá la ventaja de bajar al nivel del mar para disputar la segunda etapa del torneo en San Diego.
Allí, sus jugadores aprovecharían la mejor oxigenación conseguida luego de entrenarse y jugar en la altura.
"Cuando bajemos sería una ventaja. Cuando uno baja (de la altura), rinde mejor", agregó Enríquez.
El jardinero Frederich Cepeda indicó que la altura también provocará cambios en la forma en que trabajan los lanzadores. "El pitcheo debe tratar de mantener los envíos bajos", señaló.
La pelota suele recorrer mayor distancia en los estadios ubicados a mayor altura sobre el nivel del mar, debido a la poca densidad del aire.
FUENTE: Agencia AP




