Béisbol Béisbol -  10 de enero de 2011 - 18:00

Familia Gourriel es sinónimo de béisbol en Cuba

LA HABANA (AP). El béisbol corre por las venas en el clan de los Gourriel.

Los hermanos Yulieski, Yunieski y Lourdes-Yunielki Gourriel juegan en el equipo de Sancti Spí­ritus, cuyo manager es nada menos que su padre, Lourdes, un hecho sin precedentes en el campeonato cubano, que cumple 50 años.

En la década de 1970, el equipo de Matanzas contó con tres hermanos en sus filas: Fernando, Wilfredo y Alvaro Sánchez.

Pero la historia de los Gourriel es única.

"Nací­ con el bate en la cuna, veí­a a mis hermanos jugar y querí­a hacer como ellos", dijo a la AP Lourdes-Yunielki. "Estoy feliz, contento, no sé qué decir. Se está cumpliendo lo que siempre soñé, jugar los tres juntos con Sancti Spí­ritus".

Lourdes-Yunielki, un torpedero de 17 años, acaba de obtener la medalla de bronce con Cuba en el campeonato mundial juvenil.

Yulieski, un intermedista de 24, es el más conocido de los tres, ya que su estelar bate se ha destacado en torneos internacionales. Yunieski, 28, juega como jardinero central en Sancti Spí­ritus, una provincia del centro de la isla.

El papá de los Gourriel fue jardinero de la novena cubana que ganó el oro en los Juegos Olí­mpicos de Barcelona de 1992. En 20 torneos nacionales con Sancti Spí­ritus, bateó para .327 y conectó 237 cuadrangulares.

El que los tres Gourriel compartan el mismo uniforme y salgan al terreno al mismo tiempo volvió a darse este fin de semana en la serie de tres partidos que realizó Sancti Spí­ritus frente a Matanzas, en que Lourdes-Yunielki ocupó la intermedia, Yulieski la tercera y Yunieski el guardabosque central.

"La Federación Cubana me autorizó a jugar esta temporada en el campeonato solo en los encuentros del fin de semana aquí­ en Sancti Spí­ritus porque los demás dí­as no puedo faltar a la escuela para terminar el bachillerato este año", explicó en una entrevista telefónica desde su casa en Sancti Spí­ritus.

Lourdes-Yunielki batea para 182, con un bambinazo en 11 turnos y nueve partidos.

"Siento poca presión, estoy tranquilo, mis hermanos me aconsejan concentrarme, pero también me dicen (que debo) disfrutar esta oportunidad porque el béisbol es ante todo un juego", explicó el joven.

Su hermano Yulieski no sale del asombro.

"¡Me parece increí­ble!", exclamó. "Cuando lo veo parado al lado mí­o en segunda me sorprende; todaví­a no lo creo que estemos los tres juntos en el terreno".

"Tiene talento e irá aprendiendo poco a poco", agregó el toletero, que batea hasta la fecha en el torneo para .370.

Lourdes padre explicó que su espigado hijo menor es "buen bateador y rápido como sus hermanos; le falta mucho para desarrollarse, es muy joven tiene que pulirse pero sin apuros".

La madre de los Gourriel, Olga Lidia Castillo, está más que feliz por ver a todo su clan en el terreno. "Ahora la angustia está multiplicada por cuatro", bromeó.

La ex jugadora de baloncesto y ahora ferviente seguidora al béisbol agregó que "no me pierdo un partido cuando juegan en casa; me pongo muy nerviosa pero también me siento muy orgullosa cuando los veo a todos en el terreno".

"Están arrebatados (muy contentos) de jugar juntos y en casa solo hablan de eso", agregó.

Después de 30 salidas en la liga cubana, Sancti Spí­ritus tiene foja de 15-15 y es cuarto en la zona occidental.

Tras ser puntero en la ronda clasificatoria del 2010, Sancti Spí­ritus quedó eliminado en los cuartos de final por Industriales, que a la postre se adjudicó el campeonato.

Ahora, los Gourriel anhelan regresar a la gloria.

"Mi padre ganó el campeonato en 1979, desde entonces Sancti Spí­ritus espera por otra corona, la familia Gourriel sueña en grande este año, queremos tocar el cielo" expresó Yulieski.

FUENTE: Agencia AP