SCOTTSDALE, Arizona, EE.UU. (AP). Durante varios meses el año pasado, Ubaldo Jiménez era intocable. Cuando subió al montículo como abridor por la Liga Nacional en el Juego de Estrellas, tenía marca de 15-1 y muchos lo tenían como ganador seguro del Cy Young.
Pero después de una primera mitad de temporada de ensueño, el derecho de los Rockies de Colorado tuvo marca de 2-5 en sus nueve siguientes salidas e incluso llegó a perder tres al hilo. Eso incluyó un revés 2-1 en un partido completo el 1 de septiembre contra San Francisco.
¿Qué cambió en el potente lanzador? En realidad, nada. En parte tuvo mala suerte.
Jiménez recuerda esos meses y se da cuenta que aprendió mucho de la campaña pasada.
FUENTE: Agencia AP


