Béisbol Béisbol -  4 de mayo de 2011 - 18:00

Liriano y su larga recuperación hasta el no-hitter

CHICAGO (AP). Francisco Liriano mostró su potencial hace cinco años, cuando ganó 12 partidos en su temporada de novato con los Mellizos de Minnesota.

Luego vino una lesión, cirugí­a en el codo, una temporada perdida y los altibajos para recuperar su condición fí­sica y su confianza.

El año pasado, parecí­a haber regresado a la cima, al ganar 14 partidos. Sin embargo, 2011 arrancó como una pesadilla: el zurdo tení­a problemas para localizar sus lanzamientos, acumuló marca de 1-4 con 9.13 de efectividad, y su puesto en la rotación corrí­a peligro.

Eso fue hasta que Liriano subió al montí­culo en una frí­a noche del martes contra los Medias Blancas de Chicago y lanzó el partido de su vida, un no-hitter. Ahora todos se preguntan si puede continuar con ese tipo de desempeño el resto del año.

"¿Saben qué? Simplemente ha tenido problemas, y obviamente cuando uno tiene problemas en este deporte, te pones demasiada presión", dijo el miércoles el coach de pitcheo de los Mellizos, Rick Anderson.

"El ha estado haciendo eso en nuestros partidos, tratando de hacer demasiado con sus lanzamientos. Anoche no tení­a sus mejores lanzamientos, pero creo que le dieron buenos resultados y ojalá eso lo llene de confianza".

Liriano otorgó seis boletos y se vio beneficiado por buenas jugadas defensivas, incluyendo una del antesalista Danny Valencia que tuvo que llegar al territorio de foul en la séptima para atrapar un machucón de Carlos Quentin y sacarlo de out.

Denard Span hizo una buena atrapada en una lí­nea de Quentin en la cuarta y, en la novena, el inicialista Justin Morneau atrapó un mal enví­o del torpedero Matt Tolbert para sentar a Brent Morel.

Liriano llegó al parque U.S. Cellular Field el miércoles por la mañana, poco más de 12 horas después de completar su joya de 2 horas, 9 minutos. El no-hitter fue el primer partido completo y la primera blanqueada del zurdo.

El zurdo lucí­a cansado. Y estaba en boca de todos en República Dominicana.

"Recibí­ como 55 mensajes de texto y muchas llamadas de mi familia. Estaban muy contentos en mi casa", relató Liriano. "Mis hermanos y hermanas y todos mis amigos y mis primos. Me estuvieron llamando hasta las cuatro de la mañana".

"No dormí­. Demasiadas llamadas", agregó. "Ya sabes, estuve pensando en muchas cosas. Sobre el partido y sobre otras cosas".

Liriano llegó a los Mellizos en 2003 en un canje con los Gigantes de San Francisco, y se dio a conocer en 2006 cuando tuvo marca de 12-3, con 2.16 de efectividad. El zurdo dominó a los bateadores con un slider imbateable, pero el esfuerzo requerido para realiza ese lanzamiento le ocasionó problemas en el codo y tuvo que someterse a una cirugí­a Tommy John.

Su recuperación ha sido larga y difí­cil. Liriano se perdió toda la temporada de 2007, pasó gran parte de la siguiente campaña en las menores, y en los dos años siguientes, tuvo problemas para recuperar su condición óptima.

En 2009, apenas tuvo marca de 5-13 y 5.80 de efectividad.

Liriano comenzó la temporada pasada como el quinto abridor de los Mellizos pero, tras una buena campaña en la pelota invernal dominicana que hizo maravillas para aumentar su confianza, empezó a ascender en la rotación. Ganó 14 partidos y abanicó a 201 bateadores en 191 y dos tercios de innings.

Los Mellizos no buscaron un lanzador de primera lí­nea en las vacaciones, esperando a que Liriano finalmente se convirtiera en el as que no tení­an desde que el venezolano Johan Santana se fue a los Mets de Nueva York.

Liriano hizo enojar al manager Ron Gardenhire y a Anderson en febrero, cuando llegó a la pretemporada fuera de forma y le dijo a sus jefes que no habí­a estado haciendo los ejercicios que le ordenaron para mantener la fortaleza del brazo durante el invierno.

Ahora, todo está perdonado.

"Estoy muy contento por este muchacho", dijo Gardenhire. "Ha trabajado muy duro y se lo toma todo muy a pecho. Se siente terrible cuando no hace su trabajo en el montí­culo, así­ que es bueno verlo con una gran sonrisa y los muchachos felicitándolo después de un buen triunfo".

FUENTE: Agencia AP