ATLANTA (AP). Derek Lowe está ansioso de aceptar la responsabilidad de que los Bravos de Atlanta regresen a los playoffs.
Atlanta, un remedo del equipo que avanzó a la postemporada durante 14 campañas consecutivas, finalizó cuarta en la División Este de la Liga Nacional el año pasado, detrás de los Filis de Filadelfia, a la postre campeones de la Serie Mundial; de los Mets de Nueva York, un equipo que gastó mucho dinero, y de los Marlins de Florida.
El récord de los Bravos (72-90) fue el peor del club desde 1990, el año anterior al comienzo de su estupenda racha de postemporadas seguidas.
Incapaz de adquirir a Jake Peavy en un canje o de atraer a A.J. Burnett como agente libre, el gerente general de los Bravos, Frank Wren, adquirió al boricua Javier Vázquez a los Medias Blancas de Chicago y luego al japonés Kenshin Kawakami.
Lowe, quien tuvo una foja de 54-48 y una efectividad de 3.58 con los Dodgers de Los Angeles durante los últimos cuatro años, ha sido también pretendido por los Mets.
"Nos gusta mucho nuestro club", dijo Wren con una sonrisa. "Hay que comenzar con el cuerpo de abridores".
Wren considera que Atlanta ha reducido parte de la carga sobre Jair Jurrjens, quien tuvo un récord de 13-10 y un promedio de carreras limpias admitidas de 3.68 como novato. Jurrjens cumplirá 22 años a finales de enero.
"Ha sido un largo receso entre temporadas", dijo Wren. "Durante los últimos 10 días, esto realmente mejoró, con la obtención de Kawakami y ahora con Derek Lowe. Ha sido un periodo fructífero y estamos muy satisfechos".
Atlanta dio tumbos el año pasado, luego que John Smoltz, Tom Glavine y Tim Hudson vieron concluidas sus campañas por cirugías. Mike Hampton no regresó sino a finales de julio para poner fin a una inactividad de 1.072 días.
FUENTE: Agencia AP

