PEORIA, Arizona, EE.UU. (AP). El venezolano Franklin Gutiérrez no parece preocupado todavía, aunque todos en los Marineros de Seattle se han vuelto más cuidadosos con su jardinero central debido a sus crónicos problemas estomacales.
"Trato de no pensar en eso", dijo Gutiérrez. "Sólo trato de ser optimista".
Gutiérrez regresó a Seattle a comienzos de esta semana para una serie de exámenes médicos luego que las molestias comenzaron de nuevo, justo al comienzo del entrenamiento de pretemporada. Se pasó casi todo el jueves con los doctores, tratando de descubrir qué causa sus dolores.
Los Marineros tratan de mantener una perspectiva positiva con su joven jardinero, en un intento por evitar el bajó que sufrió en la segunda mitad de 2010. Pero la mayor pregunta sigue siendo: ¿Qué es lo que causa el problema?
Gutiérrez cree que podría estar relacionado con la comida y el sábado bromeó que quizá debería dejar de comer helado. Podría ser, pues hasta ahora no ha tratado de cambiar la dieta y ésa sería la próxima opción.
"No tengo respuestas para nada, pero lo bueno es que me siento bien", dijo Gutiérrez. "Como apenas es el comienzo del entrenamiento de primavera, quería estar seguro de que todo estuviera bien y que no sea un problema durante la temporada".
El año pasado Gutiérrez aprendió por las malas lo difícil que es lidiar con un problema estomacal a la mitad del año. Sus síntomas comenzaron al final de la primavera y se trataba de una sensación molesta en todo el estómago, no sólo en una parte. Al poco tiempo sus estadísticas comenzaron a empeorar.
A comienzos de junio, bateó de 4-2 con un doble ante los Angelinos y tenía un promedio de bateo de .294. Para el receso por el Juego de Estrellas, su promedio estaba en .256 y en los últimos dos meses de la temporada Gutiérrez no pudo pasar de .253. Terminó el año con .245, su peor campaña de más de 100 partidos.
Gutiérrez no quiso culpar a sus problemas estomacales de estos resultados, pero admitió que el no poder comer afectó su nivel de energía.
"No voy a decir que fue solamente por eso, pero creo que en parte sí fue así", dijo. "Necesitaba tener energía para jugar y la energía la obtienes al comer".
Curiosamente, aunque tenía dificultades en el plato, su juego defensivo se mantuvo impecable. Al igual que su compañero de equipo Ichiro Suzuki, ganó un Guante de Oro, y se convirtió en el tercer jardinero central de los Marineros que lo logra, junto a Ken Griffey Jr y Mike Cameron.
FUENTE: Agencia AP


