BRASILIA (AP). Senadores brasileños criticaron duramente el miércoles la Ley General del Mundial, que establece las normas para el máximo torneo del fútbol en 2014, y convocaron a las autoridades deportivas a explicar su contenido.
Uno de los más duros críticos del proyecto, el opositor Demóstenes Torres del conservador partido Demócrata, alertó que la ley convertiría al gobierno en "subsirviente de la FIFA".
"Ese documento agrede a la ciudadanía y los derechos del consumidor. Debe haber sido redactada por la FIFA y revisada por el gobierno por gente que ignora las leyes brasileñas, incluso la Constitución", afirmó Torres.
Su colega Randolphe Rodrigues, del Partido Socialismo y Libertad, calificó como "absurdo" que el proyecto impida que brasileños hagan escritos y dibujos en muros con mensajes sobre el Mundial.
"Es la mayor agresión a la soberanía nacional, es una intromisión indebida con la suspensión de 14 artículos del Estatuto del Aficionado, que es una gran conquista de la legislación deportiva, solo para atender las vanidades de la FIFA", reclamó Rodrigues. El Estatuto fija los deberes y derechos de los aficionados que asisten a eventos deportivos.
El ministro Silva, quien visitó la Cámara de Diputados para pedir urgencia en la formación del comité que discutirá la ley, defendió la propuesta y aclaró que las normas para un torneo internacional como el Mundial son diferentes a las de los campeonatos locales, lo que justifica las diferencias con el Estatuto del Aficionado.
"La adaptación de las reglas brasileñas, sin suspensión de derechos, es el objetivo de la ley", explicó Silva.
La Ley General del Mundial contempla medidas exigidas por la FIFA para la realización del torneo en Brasil, e incluye desde la definición de los precios de las entradas por parte de la FIFA hasta la protección de marcas de los patrocinadores.
La norma, enviada la semana pasada al Congreso, facilita la entrada de extranjeros durante la competencia, fija normas sobre la transmisión de partidos y define reglas sobre el comportamiento de los aficionados.
Varios legisladores criticaron una disposición que permite decretar feriados en las ciudades sede durante los días de partido, que a su juicio "disfraza" la incapacidad del gobierno de completar las obras que agilizarían el transporte urbano. Al decretar feriado, el tránsito en las congestionadas ciudades brasileñas se vería agilizado y facilitaría el acceso a los estadios.
FUENTE: Agencia AP


