FÚTBOL Fútbol -  20 de marzo de 2015 - 17:07

Perú lucha por erradicar un histórico racismo que contamina su deporte

Perú, un país multirracial, con más del 50% de su población mestiza y una importante minoría negra, arrastra un racismo histórico que ha contaminado al deporte, mientras las autoridades luchan infructuosamente por erradicarlo.

Las débiles sanciones y las campañas publicitarias no han sido suficientes. Imitaciones de sonidos de monos en los estadios para ofender a un jugador negro o comparar a los atletas de origen indígena con llamas han sido los últimos casos difundidos en el país. El gobierno y las autoridades del fútbol han conformado una mesa de trabajo para abordar el tema.

"El racismo recorre la historia del Perú desde la conquista española y atraviesa todas sus etapas, mutando, adaptándose e infectado en la conciencia de la nación", dijo a la AFP el psicoanalista Jorge Bruce.

La discriminación racial es sancionada en Perú con tres años de cárcel desde el 2013, aunque su aplicación hasta ahora no ha sido del todo efectiva. En ese año, la Federación Peruana de Fútbol (FPF) también anunció sanciones para actos racistas en los partidos.

- Sonidos de simio -

El delantero panameño de raza negra, Luis Tejada, del club Juan Aurich de Chiclayo (norte), abandonó el campo de juego a inicios de marzo, en reacción a los gritos que simulaban un simio, desde la tribuna de la hinchada rival de Cienciano del Cusco, cuando él tocaba el balón.

Tras ello, la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (ADFP), multó a Cienciano con unos 12.000 dólares y lo sancionó a jugar sin público una fecha. Los hinchas agresores no fueron castigados. Tejada ya había vivido un caso similar en el 2014.

"Los clubes tienen que ponerse fuertes y no dejar ingresar a este tipo de hinchas. Es muy feo y duele mucho que te griten 'mono', cosas así. Uno ama su color de piel y doy gracias a Dios por ser como soy", sostuvo el ariete panameño de 32 años a la AFP, tras confesar que nunca le había sucedido algo similar en Colombia, México o Panamá donde militó anteriormente.

Según la Plataforma de Alerta contra el Racismo del ministerio de Cultura, entre el 2014 y 2015 se han reportado una decena de casos de jugadores afroperuanos que sufrieron actos racistas.

El caso más sonado en 2014 fue el del brasileño Tinga del Cruzeiro, en un partido por Copa Libertadores, ante Real Garcilaso en la ciudad andina de Huancayo, cuando sufrió el mismo ataque que Tejada. El club peruano fue multado con 12.000 dólares por la Conmebol.

"Tenemos que sancionar drásticamente a los que cometen actos racistas. Debemos acabar con está lacra que no solo sucede en los estadios, sino fuera de ellos", dijo el gerente deportivo de la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (SAFAP), Sandro Cavero.

"Hasta ahora no conozco en Perú una persona que se haya ido presa por racismo. Necesitamos una política de estado para combatirla en todos sus frentes", sostuvo.

La población afroperuana asciende a unas 700.000 personas, en un país que bordea los 30 millones de habitantes.

- "La llama pega en diagonal" -

"La llama pega en diagonal, tú ya sabes cómo juega", dijo la reputada entrenadora peruana de voley y medallista olímpica Natalia Málaga, sobre una atacante rival, durante un reciente partido entre clubes. La conversación fue captada por las cámaras de televisión.

Málaga se refería a Angélica Aquino, natural de la ciudad andina de Huánuco. En Perú, la comparación de personas de rasgos indígenas con los auquénidos ha sido una práctica discriminatoria habitual.

"No me afecta que me digan así, para nada. Pero no me pareció apropiado el momento en que lo dijo y ella (Málaga) lo sabe", dijo Aquino al diario El Comercio. Málaga aseguró que ha sido mal interpretada, porque, en privado, siempre ha llamado así a la jugadora sin ofenderla.

Para Roberto Anguis, coordinador de la Plataforma Contra el Racismo del ministerio de Cultura, "no hay una conciencia de denunciar estos hechos. Hasta el momento no hay ninguna condena que este contemplada para discriminación étnico racial".

La gubernamental Comisión Nacional Contra la Discriminación debió aclarar en enero que las playas de Lima eran públicas, ante denuncias ciudadanas sobre que guardias privados sólo dejaban pasar a los residentes de la zona. En Lima, además, han sido frecuentes por años las denuncias contra discotecas exclusivas que no permiten el ingreso a personas de raza mestiza.

"Los que agreden a Tejada con gritos simiescos lo hacen desde su propio dolor y amargura. Por unos instantes impunes se sienten superiores a alguien (...) Luego, cuando termina el partido, retornan a su condición de discriminados, pues en el Perú se discriminan mayorías, como en otras naciones postcoloniales", agregó el psicoanalista Bruce.

FUENTE: AFP