La franquicia australiana Western Force ganó este miércoles ante la justicia el derecho de recurrir su no inclusión en el Super Rugby la próxima temporada, con lo que mantiene la esperanza de hacer retractarse a su federación.
Western Force había iniciado la semana pasada un combate judicial contra su Federación nacional (ARU) para protestar su expulsión de la competición de franquicias del hemisferio sur.
La franquicia australiana es víctima de la reducción del número de equipos que componen la competición a 15 formaciones a partir del próximo año.
La apertura a formaciones argentinas y japonesas en 2016 hizo aumentar el número de equipos a 18, pero ese formato no convenció dadas la baja afluencia a los estadios y lo complejo de establecer las clasificaciones.
También perdieron su hueco en la Super Rugby las franquicias sudafricanas, los Cheetahs y los Southern Kings.
FUENTE: AFP


