Con dos asistencias de Neymar Jr., Santos venció este jueves por 2-1 a Macará en el estadio Vila Belmiro, en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El inicio fue difícil para el equipo paulista. El equipo dirigido por Cuca entró desconectado al terreno de juego y con serias dificultades para tomar el control de las acciones.
El mediocampo del Santos tardó en conectar la defensa con el ataque, situación que el cuadro ecuatoriano supo aprovechar y dio el primer golpe de la noche.
Mateo Viera recibió de espaldas, giró y sacó un centro preciso para que el atacante uruguayo Franco Posse, la gran figura de la visita, se anticipara y empujara el balón al fondo de la red.
Con la desventaja, Santos sufrió durante toda la etapa inicial. No solo por el fútbol, sino por la mala fortuna.
Gabriel Menino y Gabriel Bontempo cayeron al césped con molestias y tuvieron que abandonar el campo prematuramente, lo que obligó a Cuca a quemar cambios. En sus lugares entraron Davizinho y Benjamín Rollheiser, respectivamente.
Se encendieron las alarmas por Neymar Jr.
Neymar encendió las alarmas al salir del campo por un fuerte dolor en el tobillo derecho y dejó a su equipo con diez hombres mientras era atendido en el banquillo.
El astro, que volvió al césped luciendo un par de botines nuevos, se mostró incómodo minutos después, pero con el transcurso del partido no volvió a manifestar dolor.
En esa primera mitad accidentada, 'Gabigol' también requirió atención médica, se mostró errático y dejó pasar un par de ocasiones claras de gol.
Cuando el primer tiempo agonizaba, a los 43 minutos, la dupla protagonista se encendió: Neymar frotó la lámpara y, de primera, filtró un pase hacia el área. Allí estaba Barbosa, que definió al primer toque y consiguió el empate con el que ambos equipos se fueron al descanso.
Santos salió a jugar la segunda mitad con otra actitud. Cerca del inicio, 'Gabigol' protagonizó dos conexiones con Neymar que acabaron con el balón al fondo de la red, pero ambas jugadas fueron invalidadas.
Sin embargo, a los 75 minutos, llegó la redención. Neymar cobró un tiro de esquina venenoso al corazón del área, y allí apareció Willian Arão, el mismo que había quedado señalado en el gol tempranero de Macará, para mandar el balón hacia la portería.
El esférico traspasó la línea de cal y el árbitro validó la anotación.
Esta trabajada victoria dejó al Santos con una escueta ventaja, por lo que el boleto a cuartos se definirá el próximo jueves en los 2.580 metros de altitud de la ciudad de Ambato.
FUENTE: EFE




