Deportes 24 de abril de 2010 - 18:00

El golf regresa a Cuba

VARADERO, Cuba (AP). Los dos í­conos revolucionarios jugaban el deporte de caballeros en traje de fajina y botas de combate. Y no lo hací­an muy bien.

El Che Guevara necesitó 127 golpes en una cancha de par 70 pero le alcanzó y sobró para superar por mucho a Fidel Castro, que hizo 150.

Su partido de golf un mes antes de la invasión de Bahí­a de los Cochinos fue el comienzo del fin del golf en Cuba. Muy pronto el gobierno comunista eliminó el deporte de la isla casi por completo.

Sólo queda en la isla una cancha de 18 hoyos, el Varadero Golf Club, en este balneario a 137 kilómetros (85 millas) al este de La Habana. El viernes y sábado fue escenario de dos torneos de un dí­a que enfrentó a media docena de golfistas cubanos con algunos extranjeros acaudalados.

Los organizadores dicen que son pequeños pasos en una campaña para resucitar el golf en Cuba, un paí­s que es a la vez el mejor y el peor lugar para practicar ese deporte.

El ministerio de turismo dice que le gustarí­a construir diez canchas en todo el paí­s y atraer a gente de dinero de Europa, Canadá e incluso de Estados Unidos si Washington alivia su embargo comercial de 48 años. Algunos inversionistas en Europa y Canadá han manifestado interés desde hace tiempo en construir canchas y presentaron planes que incluyen hoteles de lujo, departamentos y spas.

Pero esas propuestas han quedado estancadas durante años.

Cuba es "la trampa de arena infernal", comentó John Kavulich, analista polí­tico en el Consejo Comercial Económico Estadounidense en Nueva York.

"El conflicto es entre la imagen y la ganancia", afirmó Kavulich, cuya organización asesora a los negocios estadounidenses sobre el comercio con Cuba. "Preocupaciones por la imagen de golfistas en el paraí­so de los trabajadores. Y, de ser aceptados, ¿de qué modo Granma (el diario del Partido Comunista) explicarí­a el obeso golfista estadounidense con ropas colorinches movilizándose en su carrito y apostando en cada hoyo?"

Por cierto parecerí­a difí­cil que Granma tolerase el golf con su refinada decadencia. Pero Antonio Zamora, un abogado de Miami y experto en bienes raí­ces en Cuba, dijo que el gobierno ha superado sus viejas preocupaciones ideológicas y considera el deporte como una ví­a para hacer que los extranjeros visiten el interior del paí­s en vez de quedarse en La Habana y otras ciudades.

La organización estatal de turismo Palmares está desarrollando el golf, pero Zamora dijo que el proceso ha sido lento porque planea construir canchas en grupos de tres o más, tentando a los golfistas a permanecer en determinadas áreas el tiempo suficiente como para probar todas las canchas.

"Se ha hecho mucho trabajo. Esto no es sólo 'bla, bla, bla'", aseguró Zamora.

Entre los que disputaban el torneo el sábado se encontraba el canadiense Graham Cooke, prominente arquitecto de canchas de golf. En un encuentro similar el año pasado, Ernie Els, ganador de tres torneos grandes, se presentó para representar a su compañí­a.

En junio del 2008, Esencia Hotels and Resorts, de Gran Bretaña, anunció que el ministerio de turismo habí­a aprobado la construcción del Carbonera Country Club por unos 300 millones de dólares en un tramo de playa cerca de Varadero. Además de una cancha de golf de 18 hoyos, el proyecto avizora 800 departamentos de lujo y 100 residencias.

Cuba no reconoce el derecho a comprar o vender propiedades y prohí­be la posesión por parte de extranjeros, pero Esencia dijo que gestionaba un arriendo de 75 años sobre la propiedad. La construcción debí­a comenzar en el 2009 pero ahora quedó postergada indefinidamente.

El viernes, el director general de Esencia, Andrew Macdonald, llevó un grupo de inversionistas al lugar donde se levantará el proyecto Carbonera y les mostró la playa donde un cañaveral flanqueaba una laguna azul rocosa y estrecha.

"Está listo para empezar", dijo a la Associated Press mostrando un mapa para indicar que donde estaba parado podí­a haber un pequeño muelle de madera frente a un hotel de lujo. "Podrí­amos empezar mañana mismo".

Macdonald dijo que la propuesta fue avalada por el ministerio de turismo e inversiones extranjeras, pero que más de una veintena de ministerios del gobierno tení­an que aprobar el plan para que pudiese concretarse.

"Si uno no ha hecho algo durante 50 años, desea hacerlo bien", explicó. "Están totalmente comprometidos con esto. Es sólo cuestión de encontrar el momento oportuno".

FUENTE: Agencia AP

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