La Selección de Corea del Sur afrontará el Mundial 2026 bajo el mando de una de las figuras más emblemáticas en la historia del fútbol asiático: Hong Myung-bo. El exdefensor, recordado mundialmente por liderar a Corea del Sur al histórico cuarto lugar en la Copa del Mundo de 2002 como capitán, vive ahora una nueva etapa al frente del combinado nacional con la misión de devolver al país asiático al protagonismo internacional.
Sin embargo, la federación apostó por la experiencia y el liderazgo del histórico exjugador, quien llegaba después de exitosas campañas con el club surcoreano Ulsan HD. Su contrato se extiende hasta después de la Copa Asiática de 2027.
El estilo de juego de Hong
Durante esta nueva etapa, Hong Myung-bo ha intentado construir una selección más equilibrada defensivamente y con mayor flexibilidad táctica. Habitualmente utiliza sistemas como el 4-2-3-1, aunque también ha experimentado con línea de tres defensores en amistosos recientes.
Precisamente esas pruebas tácticas han generado opiniones divididas en medios y aficionados, especialmente después de algunas derrotas contundentes en amistosos ante selecciones de élite.
El técnico ha insistido en que estos encuentros forman parte del proceso de preparación para enfrentar rivales de mayor nivel en la Copa del Mundo.
Una oportunidad para reivindicarse
Para Hong Myung-bo, el Mundial 2026 representa mucho más que otra participación en una Copa del Mundo. Será su séptima experiencia mundialista entre jugador, asistente técnico y entrenador, convirtiéndose en el primer técnico coreano en dirigir al país en dos Mundiales distintos.
El propio entrenador reconoció recientemente que considera esta etapa como el gran desafío final de su carrera futbolística.
Después del amargo recuerdo de Brasil 2014, Hong tendrá ahora la oportunidad de cambiar la narrativa y buscar que Corea del Sur vuelva a competir al máximo nivel internacional en el Mundial 2026.




