Oklahoma City Thunder se coronaron por primera vez en la NBA luego de derrotar a los Indiana Pacers 103 a 91 luego de siete partidos.
“No parece real. Tantas horas, tantos momentos, tantas emociones, tantas noches de incredulidad. Es una locura”, expresó Gilgeous-Alexander, Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada.
La posible gravedad de la lesión de Haliburton marcó el desenlace de unas Finales impredecibles y cargadas de emociones. Los Pacers, revelación de los playoffs, habían llevado la serie al límite gracias a un triunfo heroico el jueves anterior, en un partido al que su base llegó entre algodones por molestias en el gemelo derecho.
El duelo decisivo marchaba igualado 16-16 cuando Haliburton cayó sobre la duela del Paycom Center durante una acción ofensiva sin contacto. El base abandonó la cancha entre lágrimas, dejando a su equipo sin su principal referente.
Aun así, Indiana mostró fortaleza mental y logró irse al descanso con ventaja mínima (48-47). No obstante, la ausencia de su líder terminó siendo determinante frente a la intensa presión defensiva de Oklahoma City, que provocó hasta 21 pérdidas de balón y terminó inclinando la balanza a su favor.


