NUEVA YORK (AP). Enchiladas, hamburguesas, comida china toda una semana.
El hijo de inmigrantes ilegales mexicanos incursionó en el boxeo durante un paréntesis de más de dos años y medio en su actividad en la lucha. Podría haberse retirado del deporte a los 21 años, todavía un astro por su historia de superación personal, antecedentes bilingües y sonrisa luminosa.
Cejudo se preguntaba: "¿Vale la pena que regrese? ¿Realmente vale la pena?"
"Pero veo que aún soy joven; aún tengo hambre (de triunfo)", afirmó el miércoles. "Algunas personas dicen: '¿Qué estás haciendo? Retírate en la cumbre'. No es por eso".
Así, en febrero, comenzó a entrenar de nuevo de tiempo completo, con 18 meses para prepararse antes de las Olimpiadas de Londres 2012. Y el jueves competirá por primera vez desde Beijing en uno de los escenarios de más alto perfil: un encuentro entre los equipos Estados Unidos y Rusia en pleno Times Square.
"Entre más elevado sea el sueño, más sacrificios requiere", afirmó.
Cejudo fue uno de los rostros más memorables de Beijing 2008, con una llamativa historia de superación personal tras haber crecido rodeado de pobreza e inestabilidad.
Nunca había ganado un duelo en un torneo internacional de alto nivel antes de Beijing, y allí se convirtió en el estadounidense más joven en adjudicarse una medalla olímpica de oro cuando triunfó en la división de 55 kilos estilo libre.
Durante los siguientes ocho meses se la pasó viajando y presentándose en público. Lo perseguían los medios de comunicación, tanto los de lengua inglesa como los hispanos.
Pero ahora es momento de volver a trabajar. Se dirige a Iowa para entrenarse con Terry Brands, entrenador nacional de estilo libre para la Federación de Lucha de Estados Unidos en Colorado Springs, Colorado, cuando Cejudo vivía allí.
Cejudo insiste en que en Londres otra vez no será el favorito después de que se tomó tanto tiempo libre. Pero será una experiencia muy distinta a la de Beijing, cuando era considerado el futuro de la lucha estadounidense, no el presente.
"Uno puede permitir que la presión lo venza, que la resaca lo jale", dijo Cejudo. "Algo que he aprendido es simplemente a entregarme al momento".
FUENTE: Agencia AP

