LOS ANGELES (AP). Joe Torre usa su gorra de los Dodgers en lo alto y deja ver una amplia frente que muestra pocas líneas de preocupación como se esperaría de un piloto que pasó 12 años trabajando para el dueño de los Yanquis de Nueva York, George Steinbrenner.
A los 69 años, Torre ha visto casi de todo en el béisbol, tanto como pelotero estelar, como piloto de cinco equipos, como desecho de Steinbrenner y ahora con su segunda temporada exitosa en Los Angeles.
En apenas un par de temporadas en Los Angeles, los Dodgers han ganado campeonatos consecutivos de la División Oeste de la Liga Nacional por primera vez desde las temporadas de 1977-1978, cuando Tom Lasorda estaba al frente del equipo y la pata, la salsa de tomate y las celebridades no dejaban de visitar la oficina del piloto.
Durante su 14ta temporada consecutiva en playoffs, Torre igualó una marca impuesta por el piloto de los Bravos de Atlanta, Bobby Cox.
"Lo que más me complace, quizás, es poder llegar aquí después de salir de Nueva York y heredar un equipo con mucho talento y poder agregarle algunas piezas especiales para poder gozar del éxito que hemos tenido en los últimos dos años", dijo Torre.
Una de las cosas que Torre descubrió sobre los Dodgers en esta temporada fue su disposición a salir adelante cuando se les ponía a prueba. Esto les llevó un tiempo, de hecho, seis partidos, para finalmente coronarse en su división.
Además, lo lograron con una enfática blanqueada de 5-0 sobre los Rockies de Colorado, los ganadores del boleto comodín, en su partido del sábado que puso fin a una seguidilla de cinco derrotas en fila. Torre soportó un nuevo baño de champaña y se mostró contento de dejar de ser el centro de la atención para poderlo enfocar en los peloteros.
FUENTE: Agencia AP



