Otros deportes -  30 de abril de 2014 - 02:00

La anulación de la temporada de escalada al Everest priva de recursos a los sherpas

La anulación de la temporada en el Everest después de la avalancha más mortífera ocurrida en el techo del mundo sumió en la angustia a los sherpas nepaleses, privados de su única fuente de ingresos.

El 18 de abril, 16 sherpas locales -que llevaban los equipos de alpinismo para sus clientes extranjeros- murieron arrastrados por un alud de hielo y nieve que también dejó tres heridos graves.

Sus colegas, profundamente afectados por la catástrofe y furiosos por las escasas indemnizaciones que les ofrecieron, habían anunciado que renunciaban a toda ascensión.

Su decisión es un duro golpe para los alpinistas extranjeros, que gastan miles de dólares con la esperanza de escalar la cima más alta del mundo, de 8.848 metros.

Sin embargo, los sherpas, a menudo los únicos proveedores de los ingresos famliares en uno de los países más pobres del mundo, son los más afectados. "Todos nosotros vinimos aquí para escalar y ganarnos la vida. Renunciar a ello es una decisión dramática", explicó a la AFP Lam Babu Sherpa.

Los sherpas, miembros de una etnia originaria del Tíbet, se volvieron indispensables con el auge del turismo alpino en el Himalaya.

El más célebre de ellos, Tenzing Norgay, acompañó en la primera conquista del Everest, en 1953, al neozelandés Edmund Hillary.

Su comunidad está integrada por unas 600 personas. Estos hombres, habituados a la falta de oxígeno, son cocineros, guías, changadores o exploradores de élite que colocan los pitones y los espetones para el hielo antes de que pasen sus adinerados clientes.

Tenzing Chottar Sherpa, de 27 años, participaba en su primera ascensión. Falleció en esa avalancha. Había prometido regresar al final de temporada. Su viuda, Ang Dali Sherpa, de 28 años, había decidido anunciarle en ese momento que estaba embarazada por tercera vez.

Ambos esperaban que con los ingresos de la temporada podrían enviar a sus hijos a un colegio privado. Ya no les queda dinero. "Yo soñaba con un futuro mejor para nuestros hijos, no quería que fueran guías. Pero ahora, ¿quién sabe lo que pasará?", se lamenta ella.

- El Everest "nos permite ganarnos la vida" -

El gobierno prometió entregar 400 dólares a las familias de las víctimas para pagar los funerales. Se trata de un monto insignificante si se agrega a los escasos 10.000 dólares de seguro de vida.

Namgyal Sherpa estaba pocos metros por encima de los que fueron arrastrados por un gran bloque de hielo que se despegó en una zona peligrosa de la montaña, llamada 'La cascada de hielo de Khumbu'. Durante varias horas, cavó en la nieve con otros para tratar de salvar a sus colegas, incluyendo a un primo suyo.

"Pensé que todos íbamos a morir", aseguró Namgyal Sherpa, un guía de 38 años que en 11 años de carrera ha recorrido la 'Ccascada' en numerosas ocasiones.

Durante una ceremonia en memoria de los sherpas que se realizó en Katmandú, Sarkini Sherpa, cuyo marido sobrevivió milagrosamente a esa avalancha, pensó en el futuro con angustia. "La montaña nos permite ganarnos la vida, es lo único que conocemos. Esta temporada esperábamos ganar suficiente dinero para enviar a nuestros hijos a la escuela en Katmandú (...) Pero ahora estoy muy angustiada, no sé cómo pagaremos nuestras facturas", dijo.

FUENTE: AFP