FÚTBOL Fútbol Internacional -  17 de mayo de 2026 - 14:11

LaLiga: Atleti gana en despedida de Antoine Griezmann

El atacante francés Antoine Griezmann disfruta con triunfo , el Girona tiembla en la competición española (LaLiga).

Goleador para siempre del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann se despidió de su afición, de su estadio y su gente con el honor de la victoria, tan decisivo como siempre lo ha sido en la última década, tan vigente como eterno en el equipo rojiblanco, que depende de sí mismo para ser tercero, igual que para salvarse en el caso del Girona, competitivo, con ocasiones, sin pegada, al filo del empate, frustrado ante Oblak y ahora en descenso.

Triunfo y despedida de Antoine Griezmann de la afición

Protagonista inequívoco, leyenda absoluta, era el día del delantero francés. El último del Metropolitano. Sonriente y capitán, por concesión de Koke, que seguirá en el club de su vida, el ‘7’ rojiblanco disfrutó como un niño, como si fuera la primera vez, aunque se la última y en las próximas vacaciones tome rumbo al Orlando City. Desde el 1 julio.

Animoso, liberado, dotado de un ingenio, una visión y una precisión diferencial durante toda su carrera, aún más cuando se puso a las órdenes de Diego Simeone desde 2014, cuando alcanzó la dimensión que cualquiera hubiera pretendido, el problema del Girona fue Griezmann, con tantas ganas de agradar a la hinchada como sus compañeros a él.

En ese estado mental que despierta una tarde así, en esa inspiración que aplaca el cansancio, dispara la ambición y promueve el talento, el atacante francés se movió para todos los lados, con ese sentido especial que tiene, con esa dificultad que conlleva para el adversario y dentro de un partido sin ataduras locales, pero sí obligaciones visitantes.

El riesgo del Girona es altísimo aún. Sus 40 puntos no son nada hoy por hoy, a falta de una jornada. Depende de sí mismo, sí, pero debe ganar al Elche. Por delante al inicio de la acción de este domingo en horario unificado, ahora está por detrás. Una final por el descenso en un solo partido. A tal límite ha llegado el equipo de Míchel, que se ha caído.

Entre el partido lúdico que se propuso el Atlético, entre los espacios que dispuso el Girona, el bloque visitante lo intentó, profundizó, probó a Jan Oblak unas cuantas veces y falló como no se puede fallar cuando el abismo es tan cercano y profundo. El cabezazo de Bryan Gil solo en el área pequeña, sin nadie delante, debe ser gol o gol. Él lo mandó fuera.

Son los detalles. Es la pegada, tan fundamental. Y la diferencia en un encuentro así. Aún le dará vueltas el extremo a esa acción, a un testarazo fatal que ni siquiera cogió portería, cuando lo complicado era enviarlo fuera. Mala ejecución. Y mala fortuna. Era el minuto 11. Nueve después, Griezmann anticipó el 1-0. Primero probó a Gazzaniga, después Hancko cabeceó al larguero y luego Lookman remachó el regalo del homenajeado.

El 1-0, en el minuto 21, con menos ocasiones y menos claras que el Girona, antes de la secuencia de paradas de Jan Oblak. La duda aparece en su futuro. Haría mal el Atlético en perderlo. Fue la oposición única y solvente contra la habilidad y el fútbol de Ounahi, al que negó el gol dos veces, pero también a Álex Moreno y a Tsygankov.

Gran actuación en el arco

Lo mejor del Atlético al descanso estaba en su portería y en la otra área, entre Lookman y Grirezmann y entre la frustración que suponía el 1-0 al intermedio para el Girona. En un buen partido, capaz de jugar en campo rival, perdía por un gol de diferencia, cuando dos de los tres rivales que pueden arrebatarle la permanencia ya ganaban: Elche y Levante.

Quería su gol Griezmann, aclamado, la afición en pie, en cada córner en el fondo norte, cuando el Atlético atacó hacia allí en el segundo tiempo, sin Giuliano Simeone a la vuelta del vestuario (reapareció este domingo de un golpe en la cintura tras dos encuentros de baja) y con Thiago Almada, silbado por un sector cuando su nombre sonó por megafonía.

El Girona perdió presencia ofensiva en el segundo tiempo. No tardó Míchel en recurrir a Stuani, el goleador con el que esquivó dos derrotas en las últimas dos jornadas. No hay muchas oportunidades generalmente en el Metropolitano para el equipo contrario, menos con Griezmann, que rozó el gol que tanto buscaba; igual que su rival apuntó al empate, de nuevo repelido por Oblak, que negó el 1-1 después con otra estirada en el filo latente de la igualada, incluso con diez el equipo catalán por la lesión de Francés.

FUENTE: EFE