BEIJING (AP). El verdadero equipo de ensueño de Brasil no patea balones sobre césped. Se dedica a rematarlos por encima de redes.
Italia-Japón, Bulgaria-China, Serbia-Rusia y Polonia-Alemania completan el debut del voleibol masculino en los Juegos Olímpicos.
Mientras todos se fijan en Ronaldinho y compañía en la búsqueda de la primera medalla de oro olímpica de fútbol de Brasil, algunas miradas deberían posarse sobre la tropa de Bernardinho, a la que le sobran los pergaminos: reyes de Atenas 2004, campeones mundiales y ganadores de la Copa del Mundo y de la Copa de Campeones.
La única mancha reciente en la carta de presentación de Brasil fue que no pudo revalidar la Liga Mundial, al caer a fines de julio en la última etapa en Río de Janeiro. Allí, la verdeamarela terminó en cuarto lugar, detrás del campeón Estados Unidos, Serbia y Rusia.
Pero ojo, que los brasileños podrían usar ese doloroso revés en casa como motivación para Beijing. Y de ser ese el caso, que se cuiden los rivales.
"Estamos enojados por nuestro desempeño (en la Liga Mundial). Estamos molestos con nosotros mismos más que avergonzados por haber perdido frente a nuestro público", comentó el capitán Godoy. "Definitivamente tenemos el deseo y la energía para pelear por una medalla. En el pasado siempre hemos podido recuperarnos después de momentos difíciles".
"Espero que esta vez podamos reaccionar de la misma manera", agregó.
El entrenador Bernardinho destacó que el equipo tiene que prestarle atención al primer pase y al servicio, además de reducir los errores al rematar.
El jugador Dante sabe que los laureles pasados no le garantizan nada a Brasil, especialmente porque todos los rivales le apuntan directo a la cabeza. Uno de sus oponentes en la ronda preliminar es Rusia, su verdugo en el partido por el tercer lugar en la Liga Mundial.
"Somos los campeones olímpicos. Ganamos la Copa del Mundo. Ganamos siete veces la Liga Mundial. Pero tenemos que jugar mejor cada año, porque este es el torneo más difícil. Es el del más alto nivel", comentó.
Como bien lo saben los brasileños, Estados Unidos, Serbia y Rusia asoman como peligrosos retadores a su hegemonía.
Los estadounidenses chocan con un sexteto de Venezuela que viene en alza en años recientes, aunque carente de experiencia a este nivel.
"Es un honor estar aquí. Somos uno equipo nuevo, así que lo vemos como una buena oportunidad de aprender de esta experiencia", comentó el entrenador venezolano Ricardo Navajas.
Serbia, que perdió la final de la Liga Mundial contra Estados Unidos, no quiere agrandarse de antemano y prefiere tomar las cosas con calma.
"Nuestro sueño es ganar una medalla pero nuestra primera meta es llegar a los cuartos de final", advirtió el entrenador serbio, Igor Kolakovic. "Después de eso hablamos de medallas".
FUENTE: Agencia AP




