Béisbol Béisbol -  15 de enero de 2010 - 04:00

Mets y Beltrán difieren sobre operación de rodilla

NUEVA YORK (AP). Los Mets de Nueva York empezaron el 2010 de la misma manera que acabaron la pasada temporada y ahora con una dosis de polémica.

El jardinero puertorriqueño Carlos Beltrán, cuya baja la pasada campaña detonó una debacle total del equipo, pasó por el quirófano para operarse la rodilla derecha y se perderá el inicio de la próxima temporada regular.

Pero hay algo peor: los Mets están molestos con su guardabosque central al considerar que éste se operó sin su consentimiento, y dijeron que le habí­an pedido que retrasara la operación mientras el personal médico del club evaluaba su problema en la pierna.

"Estamos enfadados por la forma como se hicieron las cosas", dijo el jueves el subgerente general John Ricco.

Sin embargo, más tarde Beltrán dijo que los Mets hicieron su solicitud para que retrasara su cirugí­a después de que la operación ya estaba siendo efectuada. Al dí­a siguiente de la intervención quirúrgica, el estelar jardinero central contradijo las afirmaciones de las autoridades del club.

"No he hecho nada sino seguir las indicaciones de mis médicos. Cualquier acusación de que ignoré o desafié los deseos del equipo es sencillamente falsa", afirmó Beltrán en un comunicado difundido el jueves por su agente, Scott Boras.

"Nadie del equipo planteó ningún problema al respecto hasta el miércoles, después de que yo ya estaba siendo operado", dijo el pelotero. "No sé qué otra cosa pude haber hecho".

Boras dijo que el director médico de los Mets, el doctor David Altchek, y el masajista Ray Ramí­rez aprobaron la cirugí­a el martes. El agente del jugador indicó que Jeff Wilpon, director operativo de la franquicia, solicitó la demora de la cirugí­a el miércoles por la mañana, cuando el doctor Richard Steadman ya estaba retirando fragmentos de cartí­lago y tejido inflamado, así­ como recortando protuberancias de hueso.

"Los Mets tení­an noticias de la cirugí­a el miércoles porque su médico, el doctor Altchek, fue informado por el doctor Steadman", afirmó Boras. "Los Mets fueron avisados cuando la oficina del doctor Steadman le informó al masajista, y también aprobó la cirugí­a. Carlos Beltrán le informó de ella (al gerente general) Omar Minaya a través de una conversación el martes ya avanzada la tarde".

El malestar del equipo, según Ricco, radica en que el equipo le habí­a pedido a Beltrán que esperase una tercera opinión médica antes de ir al quirófano. El funcionario dijo que la solicitud de los Mets para que Boras retrasara la cirugí­a fue efectuada el martes por la noche.

Pero Beltrán tuvo un punto de vista distinto.

"El doctor Altchek estuvo de acuerdo con el diagnóstico del doctor Steadman de que yo necesitaba una cirugí­a, y dijo que le informarí­a a la administración de los Mets que él (Altchek) ya la habí­a aprobado", afirmó el jardinero.

Ricco también indicó que el equipo remitió una carta a Boras en la que plasmaron cuáles son los derechos que goza el club en base al contrato entre las partes.

"La cuestión gira en torno al procedimiento que se siguió", dijo Ricco en una teleconferencia. "Le expresamos al agente que querí­amos analizar el diagnóstico y quizás tener una tercera opinión debido a la naturaleza de esta lesión".

"Querí­amos tener la oportunidad de evaluar la información, el diagnóstico, y lamentablemente, no tuvimos esa oportunidad. La operación se realizó inmediatamente", agregó.

Ricco habló con la prensa debido a que Wilpon y Minaya viajaban de vuelta el jueves a Nueva York tras participar en la reunión de propietarios de clubes de las Grandes Ligas.

Cuando un reportero le preguntó si el club consideraba a Beltrán como un empleado "insubordinado", Ricco trató de matizar la situación. "Estamos molestos por la forma en la que se condujo el proceso".

Boras, sin embargo, habí­a indicado antes que el contrato de Beltrán sólo estipula que debe contar con un aval escrito sólo en casos de cirugí­as "selectivas".

"Esta era una operación necesaria, necesaria para su trabajo", dijo Boras a The Associated Press.

El periodo de baja de Beltrán tomará 12 semanas, lo cual implica que se perderá el inicio de la campaña regular a comienzos de abril.

Los Mets abrirán su temporada el 5 de abril contra los Marlins de Florida.

Un cálculo es que, tras completar su rehabilitación y entrenamientos, el boricua podrí­a reincorporarse al club en mayo.

Según Ricco, "se da por descontado que no podremos contar con sus servicios en la primera parte de la campaña".

Ví­ctimas de una epidemia lesiones, los Mets terminaron la pasada temporada con marca de 70-92 y penúltimos en el Este de la Liga Nacional.

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El corresponsal de la AP Ron Blum contribuyó con este despacho.

FUENTE: Agencia AP