Otros deportes -  5 de agosto de 2019 - 22:31

Aciago final de carrera de Espinosa en Panamericanos

LIMA (AP) — El periplo de Paola Espinosa por los Juegos Panamericanos, que comenzó hace 16 años, podía haberle redituado precisamente su 16ta presea el lunes. El final fue en cambio aciago, lejos del podio y con un clavado deslucido en extremo.

Por fortuna para México, Dolores Hernández rescató la esperanza y un lugar en la ceremonia de premiación tras la prueba de trampolín de tres metros. La joven de 22 años obtuvo la plata, como representante de la nueva generación de clavadistas de México.

Espinosa, quien la semana pasada cumplió 33 años, terminó con 264,30 puntos en el noveno puesto de la competencia. La canadiense Jennifer Abel se apoderó del oro con 374,25; Hernández acumuló 339,60 y la estadounidense Brooke Schultz obtuvo el bronce con 334,85.

La deportista del estado noroccidental de Baja California Sur marchaba segunda luego de su primer salto. En el segundo no pudo mantener la vertical y tuvo un acuatizaje terrible: de bruces y con las rodillas flexionadas. Los jueces no la perdonaron y le dieron una evaluación acumulada de 9,30 puntos, que la envió al último puesto de la clasificación en el Centro Acuático de Lima.

Fue casi seguramente la última competición en Juegos Panamericanos para Espinosa, quien dijo adiós luego de acumular 15 medallas a lo largo de cinco justas continentales. Ocho de esas preseas son de oro, logradas en Río 2007 (3), Guadalajara 2011 (3) y Toronto 2015 (2).

Además posee platas en Santo Domingo 2003 (2) y Río de Janeiro (1), así como los bronces de Guadalajara 2011 (1), Toronto 2015 (1) y Lima 2019 (2).

Eso números la dejan lejos del atleta más prolífico en la historia de los Juegos Panamericanos. Se trata del nadador brasileño Thiago Pereira, quien acumuló 23 medallas, 15 de oro, cuatro de plata y cuatro de bronce.

Pero en su país, nadie le hace sombra a Espinosa.

Detrás de ella, la segunda competidora más laureada es la raquetbolista Paola Longoria, quien en Lima podría alcanzar o superar los ocho oros de Espinosa si gana las tres pruebas en las que compite para totalizar nueve.

En cuanto al total de preseas, Longoria, de 30 años, necesitaría competir en dos justas continentales más para darle alcance a las de Espinosa.

Además de sus logros en Panamericanos, Espinosa es una doble medallista mexicana en Juegos Olímpicos, con un bronce en Beijing 2008 y una plata en Londres 2012, ambas en sincronizados de plataforma.

En Río 2016, la mexicana acarició un bronce pero acabó cuarta en plataforma individual.

Tras los Panamericanos, Espinosa sueña con acudir a lo que serían sus quintos Juegos Olímpicos el próximo año, en Tokio. Apenas el mes pasado, en el Mundial de Gwanju, Corea del Sur, subió al podio al ganar un bronce en sincronizado de tres metros junto a Melany Hernández y le dio al país la plaza olímpica en esa prueba.

México aún no tiene boleto en los tres metros individuales porque en el Mundial, Espinosa terminó 24ta, alejada de la final que daba el pase.

Antes de contemplar la posibilidad del retiro definitivo en el lejano oriente, Espinosa deberá ser elegida por la Federación Mexicana de Natación, que recibió una oleada de críticas al incluirla para los Panamericanos de Lima, pues nunca se explicó cuál fue la metodología para hacerlo.

Si los dirigentes le dan de nuevo el visto bueno, Espinosa podrá buscar un cierre más decoroso para su brillante carrera.

FUENTE: CARLOS RODRÍGUEZ