No habían pasado dos minutos y ya no había rival sobre el colchón. Mijaín López se lo había devorado. Fue el último bocado antes de que el gladiador cubano se acomodara, plácido, en la historia del deporte continental.
Y entonces el juez alzó la mano del vencedor. Mijaín, una mole de 1,96 metros y sonrisa fácil, corrió con la bandera cubana por el Coliseo Miguel Grau.
Así, como si fuera un gigante travieso, celebró la hazaña: el quinto oro consecutivo en los Juegos Panamericanos. Y ocurrió en una tarde fría de Lima, 16 años después de su primer podio dorado en los calurosos Juegos de Santo Domingo.
Mijaín, el grande. Mijaín, el inmisericorde de los colchoes. Mijaín, el gigante más adorable de Cuba. O simplemente el luchador de las tres coronas olímpicas y los cinco oros panamericanos en línea.
"Esta medalla representa mucho para mí, es mi quinta (...) Se ve el esfuerzo que he realizado en todos estos años para obtener este resultado. Es un halago muy importante para cualquier atleta que se somete a los entrenamientos", dijo a la AFP.
Si no que lo digan sus rivales. En Lima no recibió un solo punto en contra en sus tres combates. Mijaín fue saliendo de cada uno sin consideraciones. Quiso salir más que invicto de sus últimos Panamericanos.
"Cuando estoy frente a cada oponente me enfocó solamente en ganar y hacerlo lo más antes posible si se puede". Mijaín no los deja ni respirar. "Si uno no obtiene una medalla en estos juegos Panamericanos tiene que esperar 4 años. Ese sacrificio no se puede ir en un segundo".
- Apetito de gloria -
El también pentacampeón mundial en grecorromana nació hace 36 años en Herradura, un poblado de la provincia de Pinar del Río.
Curtió su físico trabajando en el campo y practicó deportes desde niño. Antes de nacer para la lucha, pasó por el béisbol y el boxeo. Dice su madre Leonor Núñez que al "Niño" -como le dicen en casa y sus amigos- le encanta comer.
"Tiene un apetito insaciable", contó a la AFP.
De formidable potencia física, técnica e inusual velocidad para un luchador de pesos pesados, López alcanzó en Rio-2016 su tercer título olímpico, igualando la proeza del mítico luchador ruso Aleksander Karelin.
Y "El Niño" quiere más. "Ahora vamos a luchar por mi cuarta medalla olímpica en Tokio, estamos enfocados en ganar".
Mijaín, el gigante no quiere parar de crecer.
FUENTE: AFP




